
Franziskanerplatz: plaza histórica y monasterio de Graz
La Franziskanerplatz es una plaza pintoresca en el corazón del casco histórico de Graz, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La plaza está presidida por el Monasterio e Iglesia de los Franciscanos, la institución monástica más antigua de la ciudad, y combina historia arquitectónica, importancia cultural y un encanto actual con sus animados cafés y tiendas.
Una historia de varios siglos
El Monasterio de los Franciscanos fue fundado en 1239 por los minoritas. Su larga historia está íntimamente ligada a la de Graz. Durante el siglo XVI, la zona circundante se conocía como el «Kälbernes Viertel» o «barrio de los terneros». El nombre se debía a que los carniceros de la zona llevaban el ganado hasta los mataderos del río Mur pasando junto a las murallas del monasterio, una situación que provocó quejas documentadas de los monjes por el ruido y el hedor.
Maravillas arquitectónicas y poderío militar
La Iglesia de los Franciscanos es una muestra de arquitectura gótica, que se aprecia sobre todo en su estrecho presbiterio y su claustro del siglo XIV. Un rasgo característico y singular es la imponente torre de la iglesia. Construida en el siglo XVII, no fue erigida por la orden mendicante con fines religiosos, sino por las autoridades de la ciudad como torre fortificada, debido a su posición estratégica junto a las murallas. Esta estructura defensiva está rematada por una parte superior octogonal y una característica cúpula bulbosa.
Resiliencia y renovación
La iglesia ha sobrevivido a importantes acontecimientos, como los graves daños que sufrió su presbiterio por el impacto de una bomba durante la Segunda Guerra Mundial. Esto llevó a una reconstrucción completa del interior con un diseño contemporáneo. El presbiterio restaurado alberga obras de artistas de Estiria, vidrieras modernas y un sencillo crucifijo de hierro fundido gris. En 2004 se instaló un nuevo órgano, construido por la empresa Schuke de Potsdam, y en 2003 se añadió un ligero oratorio de madera con elementos de cristal de colores.
El claustro: un remanso de paz
Junto a la iglesia se encuentra el claustro gótico, un tranquilo y recogido patio que ofrece un marcado contraste con el bullicio de las calles cercanas. En sus muros se alinean epitafios con los nombres y detalles biográficos de distinguidos burgueses y nobles que fueron enterrados allí entre los siglos XV y XVIII. Esta zona es de libre acceso y es un espacio tranquilo para la reflexión.
La Franziskanerplatz en la actualidad
Hoy, la Franziskanerplatz es una zona vibrante caracterizada por sus pequeñas tiendas históricas, restaurantes y cafés. El Monasterio de los Franciscanos sigue activo, y la orden continúa con su labor pastoral y la formación de jóvenes franciscanos. La iglesia y muchas zonas del monasterio, incluido el claustro, están abiertas al público a diario y acogen a visitantes interesados en su historia, su arquitectura y su ambiente de paz.
FAQ
¿Cuál es la historia de la torre de la Franziskanerplatz?
La prominente torre de la Iglesia de los Franciscanos se construyó en el siglo XVII. De forma poco habitual, fueron las autoridades de la ciudad quienes la erigieron como torre defensiva fortificada por su ubicación estratégica junto a las murallas, en lugar de hacerlo con fines puramente religiosos.
¿Sigue activo el Monasterio de los Franciscanos de Graz?
Sí, el Monasterio de los Franciscanos sigue siendo propiedad de la orden franciscana, que también lo gestiona. Continúa siendo un centro activo de atención pastoral y formación de jóvenes franciscanos, además de un núcleo cultural e histórico.
¿Por qué la zona de la Franziskanerplatz se llamaba antiguamente el «barrio de los terneros»?
En el siglo XVI, la zona se conocía como el «Kälbernes Viertel» o «barrio de los terneros» porque los carniceros locales conducían el ganado junto al monasterio de camino a los mataderos del río Mur, provocando un ruido y un hedor de los que los monjes se quejaban.
¿Se puede entrar en la Iglesia de los Franciscanos y su claustro?
Sí, la Iglesia de los Franciscanos y muchas zonas del monasterio, incluido el claustro gótico con su tranquilo patio, son de libre acceso para el público a diario.




