
El histórico puente de los mercaderes de Erfurt
El Krämerbrücke, o puente de los Mercaderes, es un extraordinario puente medieval de arcos de Erfurt y un testimonio de la importancia histórica de la ciudad como nudo comercial. Esta estructura, que cruza el Breitstrom, un brazo del río Gera, es uno de los pocos puentes del mundo que está flanqueado por edificios habitados de forma ininterrumpida. Su carácter único lo convierte en un punto de referencia clave del casco antiguo de Erfurt.
Una historia forjada en piedra y fuego
Los orígenes del puente se remontan a una estructura de madera que existió entre los siglos VIII y XI como parte de la Vía Regia, una ruta comercial medieval de vital importancia. La primera mención escrita de un puente de mercado, o «pons rerum venalium», en este lugar data de 1156. Propenso a los incendios, el puente de madera fue destruido y reconstruido en múltiples ocasiones. Consciente de su importancia estratégica, el ayuntamiento de Erfurt adquirió los derechos sobre el puente a los monasterios locales en 1293. Esto llevó a la construcción del actual puente de piedra, una estructura de 79 metros de largo de piedra caliza y arenisca con seis arcos de medio punto, que se completó en 1325.
El gran incendio y la reconstrucción
Un devastador incendio en 1472 destruyó gran parte de Erfurt, incluidos los puestos de madera del Krämerbrücke. La posterior reconstrucción supuso una transformación radical. Para 1486, ya se habían levantado 62 casas de entramado de madera sobre los cimientos de piedra. Para crear más espacio habitable y comercial, la anchura del puente se aumentó ingeniosamente de unos 19 a 26 metros. Esto se consiguió añadiendo cerchas de madera que se extendían más allá de los arcos de piedra originales, dando soporte a unas casas de mayor fondo. Con el paso de los siglos, estas casas se fueron uniendo hasta dar lugar a los 32 edificios que se ven hoy en día.
El corazón del comercio medieval
Durante la Edad Media, Erfurt prosperó enormemente gracias al comercio del glasto, un valioso tinte azul que le valió a la ciudad el apodo de «capital europea del glasto». El Krämerbrücke era el bullicioso corazón de este comercio. Los mercaderes del puente vendían una gran variedad de productos, desde productos locales hasta importaciones exóticas como especias, oro, telas de seda y cristal de Venecia. Este comercio generó una riqueza considerable, lo que permitió a los mercaderes ganar influencia en el ayuntamiento. Los puestos de importantes monasterios, como el de San Agustín, también vendían productos como hierbas medicinales, vino y verduras.
El Krämerbrücke en la actualidad
Habitado de forma ininterrumpida durante más de 500 años, el Krämerbrücke sigue siendo una parte vibrante de Erfurt. Hoy en día, unas 80 personas residen en sus 32 casas. Las plantas bajas están ocupadas por una cuidada selección de negocios independientes, que incluyen talleres de artesanía, galerías de arte, tiendas de antigüedades y de productos gastronómicos selectos. La Fundación Krämerbrücke gestiona cuidadosamente los alquileres para preservar el carácter histórico y cultural único del puente. En el extremo oriental se alza la iglesia de San Gil (Ägidienkirche), cuya torre ofrece vistas panorámicas de la ciudad. El patrimonio del puente se celebra anualmente con el Krämerbrückenfest, un popular festival con música, espectáculos y mercados medievales.
FAQ
¿Sigue habitado el Krämerbrücke de Erfurt?
Sí, el Krämerbrücke ha estado habitado de forma ininterrumpida durante más de 500 años. En la actualidad, unas 80 personas viven en las 32 casas de entramado de madera que flanquean el puente.
¿Por qué se construyó el Krämerbrücke?
El Krämerbrücke de piedra se terminó en 1325 para sustituir una serie de puentes de madera propensos a los incendios en la ruta comercial de la Vía Regia. Se diseñó como un puente de mercado («pons rerum venalium») para albergar puestos de mercaderes y, más tarde, viviendas permanentes.
¿Qué se puede comprar hoy en el Krämerbrücke?
Las plantas bajas de las casas del Krämerbrücke albergan diversas tiendas independientes. Los visitantes pueden encontrar productos de artesanía, productos regionales de Turingia, cerámica pintada a mano, cristal de Lauscha, joyas, tallas de madera y productos gastronómicos selectos.
¿Cómo se ensanchó el Krämerbrücke tras el incendio de 1472?
Tras el gran incendio de 1472, el puente se ensanchó de unos 19 a 26 metros añadiendo cerchas de madera. Estas cerchas se extendían por los laterales de los arcos de piedra originales, proporcionando una base más ancha para soportar las nuevas casas de entramado de madera, que eran más grandes.



