
Museo de Arqueología del Tirol del Sur: Ötzi, el Hombre de Hielo
En el número 43 de la Via Museo se alza un edificio discreto ante el que desfilan millones de personas para contemplar la última morada de Ötzi, el Hombre de Hielo. Auténtico referente cultural del extremo occidental del casco histórico de Bolzano, este museo marca la transición desde la Via dei Portici y la Piazza delle Erbe hacia el río Talvera. Entre los muros de esta construcción de principios del siglo XX descansa la víctima perfectamente conservada de un asesinato cometido hace 5300 años.
De cámara acorazada a museo
Diseñado por el arquitecto Rudolf Eisler, este inmueble de líneas neobarrocas y modernistas se construyó entre 1912 y 1913 como sede regional del Banco Austrohúngaro. Tras la Primera Guerra Mundial, el edificio funcionó como sucursal del Banco de Italia hasta la década de 1990. Poco después, la Provincia Autónoma de Bolzano adquirió y reformó el espacio para albergar las colecciones arqueológicas de la región, abriendo sus puertas de forma oficial el 28 de marzo de 1998.
Cara a cara con Ötzi, el Hombre de Hielo
La gran atracción del museo es Ötzi, el Hombre de Hielo, una momia húmeda conservada de forma natural que se remonta aproximadamente al 3300 a. C. Los alpinistas alemanes Erika y Helmut Simon descubrieron el cuerpo por casualidad el 19 de septiembre de 1991, a 3210 metros de altitud en el paso de Giogo di Tisa. El célebre apodo de «Ötzi» fue acuñado poco después por el periodista austriaco Karl Wendl como un reclamo mediático inspirado en los Alpes de Ötztal.
En la actualidad, la momia se conserva en una cámara frigorífica de doble pared diseñada a medida que recrea las condiciones glaciares, a seis grados bajo cero constantes y con una humedad relativa del 98 al 99 %. El habitáculo cuenta con una única mirilla de cristal de 40 por 40 centímetros abierta en una pared en penumbra. A través de la condensación helada se distingue su cuerpo pálido e iluminado, reposando sobre una báscula hecha a medida.
Un caso sin resolver de la prehistoria
Las pruebas médicas realizadas a la momia revelaron que Ötzi murió a causa de una grave hemorragia interna provocada por una punta de flecha de sílex alojada a gran profundidad bajo su hombro izquierdo. Junto a las heridas defensivas que presentaba en las manos, sufridas poco antes de su fallecimiento, estas lesiones demuestran que fue víctima de un crimen prehistórico.
El museo exhibe además la vestimenta intacta y el equipo de supervivencia de Ötzi. Destaca el hacha completa de la Edad del Cobre más antigua y mejor conservada del mundo, con una hoja de cobre puro al 99,7 %, mango de madera de tejo y ataduras de cuero. La momia luce asimismo 61 tatuajes elaborados con hollín de carbón frotado sobre pequeñas incisiones. Al situarse en su mayor parte sobre articulaciones desgastadas, todo apunta a que constituían un primitivo tratamiento analgésico.
Recorriendo las salas
Más allá del Hombre de Hielo, el museo despliega tres plantas de exposiciones permanentes y temporales que narran la historia humana en el sur de los Alpes. Las colecciones abarcan épocas inmensas, desde el Paleolítico y el Mesolítico hasta la Alta Edad Media. Junto a los hallazgos prehistóricos de la región, se exhibe también una reconstrucción en 3D hiperrealista del propio Ötzi.
Dada la gran afluencia de público, el museo utiliza un sistema de reservas por franjas horarias en internet para gestionar el acceso y evitar esperas. Además, ante su creciente popularidad, la provincia ya proyecta trasladar la institución a unas instalaciones más amplias en el antiguo complejo de ENEL en Bolzano.
FAQ
¿Cómo se descubrió a Ötzi, el Hombre de Hielo?
Ötzi fue hallado por pura casualidad por los alpinistas alemanes Erika y Helmut Simon el 19 de septiembre de 1991, a 3210 metros de altitud en el paso de Giogo di Tisa, en los Alpes de Ötztal.
¿Cómo se conserva la momia en el museo?
La momia reposa en una cámara frigorífica de doble pared diseñada a medida, a seis grados bajo cero constantes y con una humedad relativa del 98 al 99 %, para recrear con exactitud las condiciones del glaciar donde fue hallada.
¿Es necesario reservar entrada con antelación para visitar el museo?
El museo cuenta con un sistema de entradas con horario asignado que deben reservarse por internet para regular la alta afluencia de visitantes y evitar colas.



