El Coliseo de Roma: historia, diseño y arquitectura
Orígenes del Anfiteatro Flavio
El emperador Vespasiano encargó la construcción del Coliseo hacia el 70-72 d. C., y su hijo, el emperador Tito, lo inauguró oficialmente en el 80 d. C. Conocido históricamente como Anfiteatro Flavio (Amphitheatrum Flavium), el monumento fue una auténtica declaración de intenciones políticas por parte de la dinastía Flavia. Se levantó directamente sobre el lago artificial desecado de la Domus Aurea, la finca de recreo privada de Nerón, devolviendo el terreno a los ciudadanos y regalando a entre 50 000 y 80 000 romanos un colosal espacio de ocio público. Tito celebró la inauguración de la arena por todo lo alto con cien días seguidos de juegos, que incluyeron cacerías de fieras y combates de gladiadores. Las obras posteriores, entre ellas el laberinto subterráneo conocido como hypogeum, se remataron bajo el mandato del emperador Domiciano.
A pesar de su nombre oficial, el anfiteatro acabó ganándose el apodo popular de «Coliseo». En origen, este apelativo no aludía a sus descomunales dimensiones, sino a su cercanía al Coloso de Nerón, una estatua de bronce de casi treinta metros de altura que se alzaba a pocos pasos.
Hazañas de la ingeniería y cicatrices de hierro forjado
Erigido en el extremo oriental del Foro Romano, entre las colinas del Palatino, el Celio y el Esquilino, el anfiteatro es una proeza descomunal de la ingeniería romana. Para levantarlo hicieron falta más de 100 000 metros cúbicos de travertino, además de toba, ladrillo y hormigón romano. Los sillares exteriores de travertino se colocaron en seco, sin una gota de mortero. En su lugar, unas 300 toneladas de grapas de hierro forjado se encargaban de mantener unidas las juntas de piedra.
En la Antigüedad, los espectadores se resguardaban del implacable sol mediterráneo gracias al velarium, un gigantesco toldo de lona maniobrado por marineros de la flota imperial. Semejante cubierta se sostenía sobre 240 ménsulas de piedra colocadas justo bajo la cornisa exterior superior.
Al contemplar hoy la fachada de travertino color miel, llaman la atención miles de agujeros que perforan las uniones entre los bloques. Lejos de ser el azote del clima o las huellas de alguna batalla, estas cicatrices son obra de saqueadores medievales de metal. Tras la caída del imperio, ante la desesperada escasez de hierro, los romanos de la época se dedicaron a cincelar sistemáticamente las juntas de la piedra para extraer las valiosas grapas y fundirlas en herramientas y armas.
Reutilización medieval y daños sísmicos
A lo largo de los siglos, el anfiteatro sufrió graves embates. Durante la Edad Media, varios terremotos violentos provocaron el derrumbe de gran parte del muro exterior sur. En vez de reconstruir las secciones caídas, los habitantes de la ciudad convirtieron los escombros en una cantera a cielo abierto. El travertino y los sillares desprendidos se expoliaron sin miramientos como material de construcción (spolia) para levantar iglesias, puentes y palacios por toda Roma.
Conservación actual y visitas
Hoy en día, el Coliseo es el auténtico corazón del área monumental de Roma en plena Via dei Fori Imperiali, flanqueado por el Arco de Constantino y comunicado directamente con el Foro Romano.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el monumento funciona como un museo estatal al aire libre gestionado por el Parco archeologico del Colosseo. La entrada permite acceder a las antiguas gradas, a la arena, al ático y a las galerías restauradas del hypogeum subterráneo.
FAQ
¿Por qué el exterior del Coliseo tiene miles de agujeros?
Las cavidades visibles en la fachada exterior son obra de saqueadores medievales que picaron las juntas de travertino sin mortero para extraer unas 300 toneladas de grapas de hierro forjado durante una época de aguda escasez de metal.
¿De dónde viene el nombre del Coliseo?
Llamado en origen Anfiteatro Flavio, se ganó el nombre de Coliseo por el Coloso de Nerón, una estatua de bronce de casi treinta metros de altura situada a su lado.
¿Qué había en este lugar antes de que se construyera el Coliseo?
El anfiteatro se levantó sobre el lago artificial desecado de la Domus Aurea, la finca privada del emperador Nerón, devolviendo así aquellos terrenos imperiales al disfrute del pueblo.
