
Templo Romano: el templo de la antigua Roma en Córdoba
Una mirada a la Antigua Roma
Junto al moderno Ayuntamiento, en la calle Claudio Marcelo, el Templo Romano ofrece una visión impresionante del pasado romano de Córdoba. Sus imponentes columnas corintias son un testimonio de la importancia de la ciudad como Colonia Patricia, una prestigiosa capital de la provincia romana de la Bética. Esta estructura monumental, construida enteramente en mármol, fue un pilar fundamental de la vida religiosa y cívica de la ciudad.
Orígenes y construcción imperiales
La construcción del templo comenzó a mediados del siglo I d. C., durante el reinado del emperador Claudio, y se completó unos cuarenta años más tarde bajo el emperador Domiciano. Estaba dedicado al culto imperial, una práctica que consistía en venerar a los emperadores para reforzar la lealtad a Roma. Como parte del Foro Provincial, se ubicó estratégicamente en una terraza artificial con vistas al circo de la ciudad, formando un importante complejo cívico.
Grandeza arquitectónica
Originalmente, el Templo Romano era un templo pseudoperíptero y hexástilo de orden corintio, que medía 32 metros de largo por 16 de ancho. Se alzaba sobre un podio de 3,5 metros de altura y contaba con seis grandes columnas en su fachada principal y diez en cada lado. Para sostener la enorme estructura de mármol en una pendiente pronunciada, los ingenieros romanos utilizaron un sistema de cimentación poco común y avanzado conocido como «antierides», que empleaba contrafuertes en forma de abanico para evitar que el edificio se desplazara.
Un descubrimiento fortuito
Durante más de 1800 años, el templo permaneció oculto en gran parte bajo la ciudad. Su existencia no se reveló hasta la década de 1950, durante las obras de excavación para la ampliación del Ayuntamiento. Fue un descubrimiento sorprendente, aunque la zona era conocida desde hacía siglos como «los marmolejos» por los frecuentes hallazgos de fragmentos de mármol. Tras el descubrimiento, el arquitecto Félix Hernández dirigió los trabajos de reconstrucción y volvió a levantar varias de las columnas que se pueden ver hoy.
El templo en la Córdoba moderna
Hoy en día, el Templo Romano es un yacimiento arqueológico al aire libre, totalmente integrado en el paisaje urbano. Aunque no se puede acceder a su interior, su grandeza se puede apreciar desde la calle. La zona se ha convertido en un barrio vibrante donde cordobeses y visitantes disfrutan de las vistas de las antiguas columnas desde los establecimientos cercanos. Algunos elementos arquitectónicos originales del templo se conservan y exponen en el Museo Arqueológico de Córdoba, y otras piezas, como una columna estriada, se encuentran en espacios públicos como la plaza de las Doblas.
FAQ
¿Cuándo se construyó el Templo Romano de Córdoba?
La construcción del Templo Romano comenzó durante el reinado del emperador Claudio (41-54 d. C.) y se completó en la segunda mitad del siglo I d. C. bajo el emperador Domiciano (81-96 d. C.).
¿Por qué se construyó el Templo Romano?
El templo estaba dedicado al culto imperial romano, que consistía en la veneración de los emperadores deificados. Era una parte central del Foro Provincial, un centro religioso y cívico clave en la Córdoba romana.
¿Se puede visitar el interior del Templo Romano?
No, por lo general no se puede visitar su interior. Los restos del templo conforman un yacimiento arqueológico al aire libre que puede contemplarse desde la calle, junto al Ayuntamiento.
¿Cuándo se descubrió el Templo Romano de Córdoba?
El templo se redescubrió de forma inesperada en la década de 1950, durante las obras de excavación para la ampliación del Ayuntamiento de Córdoba. Había permanecido prácticamente enterrado y desconocido durante siglos.



