Las tres chimeneas de Sant Adrià: historia y guía
Monolitos industriales en la costa del Besòs
Con entre 180 y 200 metros de altura sobre la orilla, las tres chimeneas de Sant Adrià (Les Tres Xemeneies del Besòs) levantan una de las siluetas industriales más imponentes de la costa mediterránea. Situado en la calle de Eduard Maristany, justo en la desembocadura del río Besòs, el complejo se alza en el límite exacto donde Sant Adrià se funde con Badalona y Barcelona. Construida en los años setenta por la eléctrica FECSA (absorbida más tarde por Endesa), la central térmica se proyectó en torno a una descomunal nave de turbinas conectada a tres colosales fustes de hormigón armado.
Su desmesurada escala brutalista empequeñece el paisaje y devora el cielo. A merced de los elementos, el hormigón desnudo exhibe las marcas de décadas de salitre y vientos marinos. Mucho más allá de sus cimientos, las tres torres actúan como el gran punto de orientación de la bahía metropolitana, reconocibles al instante desde las colinas de Collserola, las rutas marítimas o las ventanillas de los aviones que inician el descenso.
Luchas obreras y "lluvia negra"
La historia de la central está íntimamente ligada a la conflictividad social del tardofranquismo. En 1973, las obras se convirtieron en un polvorín laboral cuando la policía abrió fuego contra los peones en huelga, que exigían unas medidas mínimas de seguridad en el tajo. El tiroteo acabó con la vida del obrero Manuel Fernández Márquez y grabó para siempre el nombre de la central en la memoria obrera catalana.
Durante los años setenta y ochenta, la actividad de las calderas desató una agria batalla medioambiental. La combustión de fuelóleo pesado regaba los barrios obreros colindantes con densas emisiones de azufre y hollín ácido, un desastre cotidiano que el vecindario bautizó como pluja negra («lluvia negra»). Históricamente, Sant Adrià de Besòs funcionó como una zona de sacrificio industrial para saciar la voraz demanda energética del área metropolitana, y la planta fue un flagrante foco de contaminación hasta su apagón definitivo en 2011.
"La Sagrada Família de los obreros"
Tras el cierre en 2011, Endesa, propietaria de los terrenos, planeó demoler el complejo al completo. Sin embargo, las asociaciones vecinales y los colectivos de base se movilizaron en masa para frenar la piqueta. El barrio reclamó preservar las instalaciones como un monumento vivo al sudor obrero, la memoria industrial y la resiliencia comunitaria.
De ese arraigo popular nació su apodo oficioso: La Sagrada Família dels obrers («La Sagrada Família de los obreros»). Un título que encumbraba aquellas moles funcionales como el contrapunto proletario e industrial a la basílica de Antoni Gaudí en el centro de Barcelona, afianzando el orgullo identitario del litoral.
Reconversión y Catalunya Media City
Hoy, el recinto de las tres chimeneas encara una nueva vida como distrito creativo de vanguardia gracias a un proyecto abanderado por la Generalitat de Catalunya. Bajo el nombre de «Catalunya Media City», la iniciativa aspira a transformar este vestigio industrial en un campus de innovación digital y producción audiovisual, guiado por el plan director de arquitectura E la nave va.
Tras décadas clausurada tras vallas y candados, la cavernosa nave de turbinas abrió brevemente sus puertas al público a finales de 2024 como sede principal de la bienal nómada europea Manifesta 15. Mientras avanza la reconversión, el paseo marítimo y la playa vecina permanecen abiertos, ofreciendo una perspectiva imponente y despejada de estos colosos de hormigón.
FAQ
¿Por qué llaman a las chimeneas «la Sagrada Família de los obreros»?
Los vecinos apodaron a la central *La Sagrada Família dels obrers* porque sus monolíticas chimeneas de hormigón dominaban el horizonte de la costa trabajadora, erigiéndose como un contrapunto industrial a la basílica de Antoni Gaudí en el centro de Barcelona.
¿Cuándo dejó de funcionar la central de las tres chimeneas?
La planta detuvo de forma definitiva la generación eléctrica en 2011, tras permanecer activa desde los años setenta.
¿Cuál es el plan de futuro para el complejo de las tres chimeneas?
La Generalitat de Catalunya está transformando el espacio en «Catalunya Media City», un polo de innovación digital y audiovisual basado en el plan director *E la nave va*.
¿Se pueden visitar hoy las tres chimeneas?
Aunque la nave de turbinas solo ha abierto de forma puntual para grandes citas culturales como la bienal Manifesta 15 a finales de 2024, el acceso público diario está disponible a lo largo de la playa vecina y el paseo marítimo de la calle de Eduard Maristany.
