Destino

Französischer Dom: la «catedral» francesa de Berlín, explicada

Berlin, Germany

El Französischer Dom, un monumento emblemático de la Gendarmenmarkt de Berlín, guarda un secreto sorprendente: en realidad no es una catedral. Su nombre en alemán, que se traduce como «Catedral Francesa», hace referencia a su magnífica cúpula, o «dôme» en francés. En realidad, el complejo está formado por dos estructuras distintas: la Französische Friedrichstadtkirche (la iglesia francesa de Friedrichstadt) y la torre con cúpula contigua que le da al lugar su famoso nombre.

Un refugio para los hugonotes

La historia del Französischer Dom comienza con un acto de tolerancia religiosa. En 1685, el Edicto de Potsdam del príncipe elector Federico Guillermo ofreció refugio a los protestantes franceses, conocidos como hugonotes, que huían de la persecución en Francia. Muchos se establecieron en Berlín, llegando a constituir en cierto momento cerca del 25 por ciento de la población de la ciudad.

Para servir a esta creciente comunidad, la Französische Friedrichstadtkirche se construyó entre 1701 y 1705. Diseñada por sus compatriotas refugiados Jean Cayart y Abraham Quesnay, su sobrio interior reflejaba las tradiciones de la Iglesia reformada. Su diseño se inspiró en el templo hugonote destruido de Charenton-Saint-Maurice, en Francia, como símbolo de su fe inquebrantable.

Embellecimiento real y reconstrucción

Décadas más tarde, el rey Federico II (Federico el Grande) se propuso embellecer la Gendarmenmarkt. Entre 1780 y 1785, encargó la construcción de la gran torre con cúpula, de carácter puramente decorativo, junto a la iglesia. Diseñada por Carl von Gontard, la torre barroca y neoclásica formaba parte de un plan para realzar la estética de la plaza. La comunidad hugonota cedió su cementerio para la construcción a cambio del derecho a perpetuidad de usar la torre gratuitamente.

La construcción no estuvo exenta de desafíos; la torre se derrumbó parcialmente en 1781 y tuvo que ser reconstruida con mampostería reforzada bajo la supervisión de Georg Christian Unger. El complejo entero sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial. La reconstrucción de la iglesia se completó a principios de los años ochenta, seguida de la restauración de la torre, que reabrió en 1987 con motivo de las celebraciones del 750 aniversario de Berlín.

El Französischer Dom en la actualidad

Hoy en día, el complejo del Französischer Dom cumple funciones culturales, históricas y religiosas. La Französische Friedrichstadtkirche sigue siendo un lugar de culto activo para la comunidad reformada francesa de Berlín, con oficios los domingos. Su excelente acústica también la convierte en un lugar popular para recitales de órgano y otros conciertos.

La torre con cúpula alberga el Museo Hugonote, que detalla la historia de los protestantes franceses en Francia y Alemania. En octubre de 2021 se inauguró una nueva exposición permanente. Los visitantes también pueden subir 254 escalones hasta un mirador a 40 metros de altura, que ofrece vistas panorámicas del centro de Berlín. La torre también contiene un carrillón de 60 campanas de bronce que suena cada hora, y en el sótano se encuentra un restaurante de inspiración francesa, el «Hugo & Notte».

FAQ

¿Es el Französischer Dom una catedral de verdad?

No, no es una catedral, ya que nunca ha sido sede episcopal. El nombre «Dom» (catedral en alemán) es una alusión a su imponente cúpula, o «dôme» en francés.

¿Se puede subir a lo alto del Französischer Dom?

Sí, se pueden subir 254 escalones hasta un mirador situado a 40 metros de altura. Ofrece vistas panorámicas de Berlín, pero no tiene ascensor.

¿Qué hay dentro del Französischer Dom?

La torre con cúpula alberga el Museo Hugonote, un mirador y un carrillón de 60 campanas. El edificio contiguo es la Französische Friedrichstadtkirche, una iglesia en activo.

¿Por qué se construyó el Französischer Dom en Berlín?

La iglesia original se construyó para los refugiados hugonotes franceses a principios del siglo XVIII. La emblemática torre con cúpula fue añadida más tarde por el rey Federico II como elemento decorativo para la plaza Gendarmenmarkt.

More places in Berlin