Catedral de Parma y el fresco de la cúpula de Correggio - Parma
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Destino

Catedral de Parma y el fresco de la cúpula de Correggio

Parma, Italy

La catedral de Santa María Asunta, que domina la animada Piazza Duomo junto al baptisterio y a un campanario imponente, corona una de las plazas medievales y renacentistas mejor conservadas del norte de Italia. Si bien su impresionante fachada románica acapara todas las miradas por fuera, el interior esconde un tesoro artístico transformador: el majestuoso cielo de Antonio Allegri.

El fresco de la Asunción de la Virgen

Aproximadamente entre 1526 y 1530, el artista conocido popularmente como Correggio pintó un fresco de once metros que cubre toda la cúpula octogonal de la catedral. Titulada La Asunción de la Virgen, la obra recurre a un extremo di sotto in sù (escorzo visto desde abajo). Esta perspectiva ilusionista disuelve la piedra y la mampostería para sustituirlas por un torbellino de nubes, figuras divinas y luz radiante.

En las pechinas de la base de la cúpula figuran los cuatro santos patrones de Parma. Por encima de ellos, una espiral vertiginosa de apóstoles, ángeles músicos y figuras bíblicas rodea a la Virgen María, ataviada con sus tradicionales ropajes rojos y azules, mientras asciende hacia un Cristo que desciende en un escorzo radical.

Una clase magistral de ilusión y perspectiva

La propia arquitectura de la catedral potencia el impacto visual del fresco. El contraste es sobrecogedor al pasar de la penumbra y los pesados arcos de piedra de la nave románica al crucero. Aquí, la luz natural que entra por los ocho ventanales del tambor y los cálidos dorados de la cúpula elevan la mirada, creando una sensación ingrávida y envolvente de figuras que flotan en rotación.

Para dominar estos ángulos tan complejos que desafían la gravedad, Correggio recurrió a una técnica ingeniosa: modeló pequeñas figuritas de cera y arcilla y las colgó con cuerdas del techo de su taller. Así pudo esbozar con precisión las complicadas perspectivas de los cuerpos flotando entre las nubes vistos desde abajo.

Polémica y la defensa de un maestro

El escorzo tan radical de Correggio y ese denso enredo de piernas desnudas colgando horrorizaron de entrada a los miembros más conservadores del clero del siglo XVI. Se dice que uno de los canónigos de la catedral llegó a despreciar la obra maestra calificándola de guazzetto di rane, es decir, un guiso de ranas.

Sin embargo, la obra no tardó en ganarse admiradores de gran peso. Según la tradición, el maestro veneciano Tiziano salió más tarde en defensa de la cúpula y sentenció que, aun si se le diera la vuelta y se llenara hasta los topes de monedas de oro, jamás se igualaría el verdadero valor artístico de la pintura.

Legado y la ruta de Correggio

Tras su éxito en la cercana abadía de San Giovanni Evangelista, los canónigos de la catedral encargaron a Correggio en 1522 la decoración del crucero, la cúpula y el ábside. Aunque completó la cúpula y las pechinas, se retiró a su ciudad natal antes de terminar el ábside, que más tarde culminaron artistas como Girolamo Mazzola Bedoli.

Hoy, esta cúpula se reconoce como el antecedente directo de los grandes techos del Alto Barroco, e influyó en maestros posteriores como Giovanni Lanfranco y Pietro da Cortona. La catedral representa el punto culminante de la ruta de Correggio en la ciudad y consagra a Parma como un foco decisivo de la innovación renacentista y protobarroca.

La visita hoy en día

La catedral de Parma sigue siendo la sede románica activa de la diócesis de Parma y acoge misas a diario. El templo abre sus puertas todos los días y el acceso individual para contemplar la cúpula es gratuito. Para quienes deseen apreciar de cerca los minuciosos detalles del fresco, en el crucero hay máquinas de iluminación que permiten encender focos para admirar la obra maestra en todo su esplendor.

FAQ

¿Quién pintó la cúpula de la catedral de Parma?

La cúpula fue pintada por Antonio Allegri, conocido comúnmente como Correggio, aproximadamente entre 1526 y 1530. El fresco se titula La Asunción de la Virgen.

¿Cuánto cuesta entrar a la catedral de Parma?

La entrada individual a la catedral para contemplar la cúpula es gratuita. Solo se aplican pequeños gastos de gestión a las reservas de grupos turísticos organizados.

¿Qué técnica utilizó Correggio para el fresco de la cúpula?

Correggio empleó una perspectiva ilusionista extrema conocida como di sotto in sù (escorzo visto desde abajo) para crear un torbellino de figuras que ascienden desafiando la gravedad. Para estudiar estos complejos ángulos, utilizó modelos suspendidos de cera y arcilla.

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