
Templo de Atenea: el corazón antiguo de la Catedral de Siracusa
La Catedral de Siracusa en Ortigia luce una imponente fachada barroca, pero encierra un antiguo secreto entre sus muros: la estructura extraordinariamente conservada de un templo griego dedicado a Atenea del siglo V a. C. Este palimpsesto arquitectónico ofrece un testimonio visible de más de 2500 años de historia, donde las sucesivas civilizaciones construyeron sobre el pasado en lugar de borrarlo.
Un monumento a la victoria griega
El Templo de Atenea se construyó en torno al 480 a. C. bajo el gobierno del tirano Gelón. Este grandioso proyecto conmemoraba la importante victoria siracusana sobre los cartagineses en la batalla de Hímera. Como templo dórico períptero y hexástilo, era una construcción imponente que medía aproximadamente 22 por 55 metros. Su diseño presentaba seis columnas en los lados cortos y catorce en los largos. Las excavaciones arqueológicas han revelado que este templo se construyó a su vez sobre un terreno sagrado aún más antiguo, que incluía un lugar de culto del siglo VIII a. C. y un templo dórico anterior de mediados del siglo VI a. C.
En el año 70 a. C., el orador romano Cicerón describió la opulenta decoración del templo, que incluía un escudo de bronce dorado en su frontón que, al parecer, servía de faro de navegación para los marineros. También documentó el saqueo de sus tesoros a manos del pretor Verres.
De templo a catedral
La transformación más significativa del edificio tuvo lugar en el siglo VII d. C., cuando el obispo Zósimo de Siracusa convirtió el templo pagano en una basílica cristiana. En un ingenioso acto de reutilización adaptativa, la estructura no fue demolida. En su lugar, se levantaron muros entre las columnas dóricas exteriores, que se incorporaron directamente a la iglesia. La cella del antiguo templo se convirtió en la nave de la nueva iglesia.
A lo largo de los siglos, el edificio siguió evolucionando. Sirvió brevemente como mezquita durante la conquista árabe en el siglo IX, antes de ser recuperado y ampliado por los normandos. Tras un devastador terremoto en 1693, se dotó a la catedral de su actual fachada barroca, diseñada por el arquitecto Andrea Palma entre 1725 y 1753.
La catedral en la actualidad
Hoy, el antiguo Templo de Atenea es la Cattedrale metropolitana della Natività di Maria Santissima, o Catedral de Siracusa. Es una iglesia católica en activo y la sede del arzobispado de Siracusa. Las antiguas columnas dóricas siguen siendo claramente visibles tanto en el interior como en uno de los muros exteriores, testigos silenciosos del estratificado pasado de la ciudad. La catedral es un punto neurálgico de la vida religiosa y cultural de Ortigia, pues alberga las reliquias de santa Lucía, patrona de Siracusa, y es un monumento clave dentro del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
FAQ
¿Qué es hoy el Templo de Atenea de Siracusa?
El Templo de Atenea es hoy la Catedral de Siracusa (Cattedrale metropolitana della Natività di Maria Santissima). La estructura del antiguo templo griego está integrada casi por completo en los muros de esta iglesia católica en activo.
¿Cuándo se construyó el Templo de Atenea?
El templo se construyó en torno al 480 a. C. por orden del tirano Gelón de Siracusa para conmemorar su victoria sobre los cartagineses en la batalla de Hímera.
¿Por qué hay columnas griegas dentro de la Catedral de Siracusa?
En el siglo VII d. C., el obispo Zósimo convirtió el templo pagano en una iglesia cristiana. En lugar de demolerlo, tuvo la ingeniosa idea de levantar muros entre las columnas dóricas originales, incorporándolas a la nueva estructura, donde permanecen visibles hoy en día.
¿Quién diseñó la fachada barroca de la Catedral de Siracusa?
La fachada barroca fue diseñada por el arquitecto Andrea Palma entre 1725 y 1753, como parte de las labores de reconstrucción tras el gran terremoto de Sicilia de 1693.



