
Catedral de San Esteban y Stephansplatz en Viena
Un hito medieval en la encrucijada de Viena
La catedral de San Esteban (Stephansdom) preside la Stephansplatz en pleno corazón histórico del distrito 1 de Viena. Como auténtico kilómetro cero geográfico y neurálgico de la ciudad, se alza justo donde confluyen el Graben y la Kärntner Straße, dos de las principales arterias peatonales de la capital. Esta imponente estructura gótica destaca por su torre sur de 136 metros, conocida cariñosamente por los vieneses como el Steffl, y por un tejado polícromo con motivos en zig-zag que domina el horizonte de la ciudad.
Más allá de su papel como sede eclesiástica, este enclave une el casco histórico de Viena con sus grandes hitos culturales, conectando otros espacios tradicionales de encuentro como Am Hof, el Freyung y la Rathausplatz.
Comercio histórico al pie de los contrafuertes
La actividad comercial y de temporada al abrigo de la catedral tiene siglos de solera. Los archivos municipales de 1626 ya recogen la existencia de un incipiente mercado invernal en la vecina Brandstätte y en el Graben, frente a San Esteban. Allí, panaderos, confiteros y maestros del pan de jengibre (Lebzelter) montaban sus puestos provisionales, una estampa que pervivió hasta que el comercio en la zona se prohibió formalmente en 1761.
Aunque en épocas posteriores los principales mercados festivos de Viena se trasladaron a otras plazas, la Stephansplatz volvió a acogerlos de forma puntual en 1918, tras la Primera Guerra Mundial, y de nuevo en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, San Esteban se quedó al margen del gran auge de los mercadillos de Adviento a finales del siglo XX. El trasiego comercial navideño no regresaría para quedarse junto a los muros del templo hasta ya entrado el siglo XXI.
El moderno mercado de Stephansplatz
El mercado actual (Weihnachtsmarkt am Stephansplatz) se inauguró en noviembre de 2013 de la mano de Toni Faber, el deán de la catedral. Lo que arrancó con 26 puestos reúne hoy unas 43 casetas uniformes de madera, diseñadas por el estudio austriaco KIM+HEEP. Su disposición recupera a la perfección la costumbre medieval de agrupar a los comerciantes laicos entre los contrafuertes del templo, sobre las mismas losas de piedra.
Abierto cada año desde mediados de noviembre hasta el 26 de diciembre, cuenta con una decena de puestos gastronómicos y otros tantos de artesanos que ofrecen tallas de madera austriacas, bolas de cristal soplado a mano, velas de cera de abeja y sombreros de fieltro. Quienes se acercan se arremolinan en torno a calderos humeantes de vino caliente (Glühwein), distintas variedades de ponche, castañas asadas (Maroni) y el tradicional pan de jengibre, a menudo combinando el paseo con una visita al cálido interior de la catedral para disfrutar de conciertos de órgano y villancicos.
La conservación de una caliza desgastada
Pese a su estética medieval, el mercado es una de las tradiciones de temporada más jóvenes de Viena, y además nació con un cometido de conservación único. La suave y centenaria piedra caliza de San Esteban sufre un deterioro continuo debido a la exposición a la intemperie y a la contaminación urbana.
Para garantizar el mantenimiento del edificio, una parte de los beneficios del mercado se destina oficialmente a la asociación Verein Unser Stephansdom. Estos fondos financian de forma directa las obras constantes del taller de restauración de la catedral, lo que permite a los canteros sustituir los sillares dañados a lo largo y ancho de la fachada.
La plaza a vista de pájaro desde las torres
Los alrededores de la catedral ofrecen un festín para los sentidos. El repique de las campanas y el trote de los tradicionales carruajes de caballos (los célebres fiakers) esperando tras el coro se funden con los aromas de las especias calientes y las castañas asadas.
Las alturas del templo regalan una panorámica inmejorable de este rincón histórico. Puedes subir los 343 peldaños de la torre sur o tomar el ascensor de la torre norte para contemplar el entramado iluminado de casetas de madera, apiñadas bajo la silueta del tejado polícromo.
FAQ
¿Cuándo nació el mercado navideño moderno de la catedral de San Esteban?
El mercado moderno se inauguró en noviembre de 2013 con 26 puestos, impulsado en colaboración con Toni Faber, el deán de la catedral.
¿Cómo contribuye el mercado de Stephansplatz a la conservación de la catedral de San Esteban?
Una parte de los ingresos se dona a la asociación Verein Unser Stephansdom para financiar la restauración y la sustitución constante de la piedra caliza deteriorada del templo.
¿Se puede ver el mercado de Stephansplatz desde arriba?
Sí. Puedes contemplar los puestos iluminados desde las alturas subiendo los 343 peldaños de la torre sur o tomando el ascensor de la torre norte.



