
Monumento al Holocausto judío de Corfú: guía e historia
Apenas tres días después del desembarco aliado de Normandía, las fuerzas de ocupación desviaron recursos militares decisivos para aniquilar a una comunidad centenaria en una remota isla griega. Hoy, el Monumento al Holocausto judío de Corfú da testimonio de la trágica desaparición del tejido multicultural de la ciudad.
La pérdida de una comunidad centenaria
Corfú acogió a una singular comunidad judía desde al menos el siglo XII, formada por judíos romaniotes de habla griega y judíos puglieses de origen italiano. Esta población residía en el abigarrado barrio de Evraiki y se libró de las deportaciones masivas durante la ocupación italiana entre 1941 y 1943. Sin embargo, tras la toma del control por parte de los nazis en septiembre de 1943, la comunidad se convirtió en un objetivo prioritario.
El 9 de junio de 1944, las tropas alemanas acorralaron a unos 1800 judíos. Los cautivos fueron encerrados en las mazmorras de la Fortaleza Vieja antes de emprender un viaje atroz en barcazas descubiertas, camiones y nueve días de calvario en vagones de ganado precintados rumbo a Auschwitz-Birkenau. Alrededor de 1600 personas fueron asesinadas nada más llegar. Solo entre 120 y 200 sobrevivieron a los campos, mientras que entre 80 y 200 lograron eludir la captura ocultándose en aldeas de montaña gracias al auxilio de sus vecinos cristianos.
Diseño e inauguración
Inaugurado el 25 de noviembre de 2001, el memorial fue un encargo conjunto del Ayuntamiento de Corfú y la comunidad judía local. El escultor griego Georgios Karahalios concibió este monumento figurativo de bronce, que se alza sobre un pedestal de piedra sin desbastar. La sobrecogedora composición muestra a una familia indefensa y desnuda de cuatro miembros: una madre que acuna a un bebé, un padre desvalido con las manos abiertas y un niño pequeño aferrado a su cadera.
Las inscripciones, labradas en griego e inglés, dedican el espacio a los 2000 judíos de Corfú que perecieron en los campos de concentración en junio de 1944. El monumento constituye un homenaje al aire libre y de acceso público, además del epicentro de los actos anuales del Día del Recuerdo del Holocausto en la isla.
Un sombrío contraste en Evraiki
Situado en Plateia Neou Frouriou (la plaza de la Fortaleza Nueva), en pleno barrio judío histórico, el lugar ofrece un conmovedor contraste sensorial. La textura desnuda y sin pulir de las demacradas figuras de bronce transmite una pesadumbre solemne sobre su base de piedra erosionada. Esta atmósfera austera choca de lleno con el animado tintineo de las tazas de café y las conversaciones que emanan de las terrazas de los bares y restaurantes que rodean la plaza.
Lugares de memoria vinculados
El monumento mantiene vivo el recuerdo de una comunidad judía que fue esencial para la identidad de Corfú. Muy cerca, en la calle Velissariou, se encuentra la Scuola Greca, la única superviviente de las tres sinagogas que existían en la isla antes de la Segunda Guerra Mundial. Además, junto a la iglesia de San Espiridón, un busto rinde homenaje al obispo Metodio Kontostanos, el metropolitano que protestó activamente contra las deportaciones de 1944 y brindó un auxilio crucial a la comunidad judía durante la ocupación.
FAQ
¿Cuándo se inauguró el Monumento al Holocausto judío de Corfú?
El monumento se inauguró el 25 de noviembre de 2001 y fue un encargo conjunto del Ayuntamiento de Corfú y la comunidad judía local.
¿Qué representa la escultura del monumento?
Creada por el escultor Georgios Karahalios, la obra de bronce representa a una familia desnuda e indefensa de cuatro miembros (una madre con su bebé, el padre y un niño pequeño) sobre una base de piedra rústica.
¿Dónde se encuentra el monumento?
El monumento se encuentra en Plateia Neou Frouriou (la plaza de la Fortaleza Nueva), dentro del histórico barrio judío (Evraiki) del casco antiguo de Corfú.
¿Cuántos judíos de Corfú murieron durante el Holocausto?
Murieron aproximadamente 2000 judíos de Corfú. Alrededor de 1800 fueron capturados el 9 de junio de 1944 y deportados a Auschwitz-Birkenau, donde cerca de 1600 fueron asesinados nada más llegar.



