
Castillo de Guimarães: la cuna de Portugal
Al levantar la vista ante los robustos muros de piedra y las almenas de esta fortaleza románica encaramada a la colina, se siente de inmediato su vínculo con el nacimiento del primer rey de Portugal. Custodiando la Colina Sagrada en el extremo norte del centro histórico de Guimarães, el castillo es la encarnación física del lema de la ciudad: Aqui nasceu Portugal (Aquí nació Portugal).
Una fortaleza fundacional
La condesa Mumadona Dias mandó erigir la fortaleza original hacia el año 958 para proteger el cercano monasterio de Santa María de las incursiones musulmanas y vikingas. Más tarde, a finales del siglo XI y principios del XII, el conde Enrique de Borgoña y Teresa de León la reconstruyeron y reforzaron en piedra, convirtiéndola en el baluarte defensivo y residencia de los gobernantes del Condado Portucalense.
El nacimiento de una nación
El 24 de junio de 1128, el castillo sirvió de base militar a Afonso Henriques durante la batalla de San Mamede. Su decisiva victoria frente a las tropas aliadas de su propia madre allanó el camino hacia la soberanía portuguesa. Aunque la tradición local sostiene con orgullo que Afonso Henriques nació entre estos muros, los historiadores aún debaten si su cuna estuvo aquí o en algún otro lugar de la región. La contigua capilla románica de San Miguel del Castillo, del siglo XII, también se considera por tradición el lugar donde fue bautizado.
Evolución arquitectónica y restauración
El castillo cuenta con un perímetro pentagonal, ocho torres rectangulares almenadas y una imponente torre del homenaje central, la Torre de Menagem. Sus severas almenas de granito dentado adquirieron su actual aspecto gótico a finales del siglo XIII, bajo los reinados de Alfonso III y don Dinis. La tradición vincula incluso esta fortaleza con los castillos representados en el escudo nacional portugués.
A medida que las fronteras de Portugal se expandían hacia el sur durante la Reconquista y las armas de fuego dejaban obsoletas las murallas medievales, el castillo perdió su valor estratégico a finales del siglo XV. Durante el siglo XVI sirvió de prisión de forma intermitente antes de caer en la ruina. La impecable silueta medieval que vemos hoy es, en gran medida, fruto de una reconstrucción ideológica acometida entre 1936 y 1940 por el régimen del Estado Novo para las celebraciones de los centenarios de la nación.
Explorar el monumento
Hoy en día, el castillo de Guimarães abre a diario como monumento y museo de pago bajo la gestión de Museus e Monumentos de Portugal. Declarado Monumento Nacional e integrado en 2001 en el conjunto de Guimarães declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, permite admirar su tosca sillería de granito, los compactos pasadizos abovedados de la exposición en la torre del homenaje y los cimientos de piedra al aire libre de la plaza de armas (Praça de Armas). El camino de ronda superior regala unas vistas panorámicas de los tejados de la ciudad medieval, los paisajes del Miño y el vecino palacio de los duques de Braganza.
FAQ
¿Nació el primer rey de Portugal en el castillo de Guimarães?
La tradición local asegura que Afonso Henriques nació dentro del castillo, pero los historiadores debaten si su cuna estuvo realmente aquí, en Viseu o en otro lugar de la región.
¿Se puede entrar al castillo de Guimarães?
Sí, abre todos los días como monumento de pago. Se puede visitar la exposición de la torre del homenaje, la plaza de armas y recorrer las murallas y almenas exteriores.
¿Cuándo se construyó el castillo de Guimarães?
La condesa Mumadona Dias levantó la estructura original hacia el año 958. Más tarde, a finales del siglo XI y principios del XII, se reconstruyó en piedra, y a finales del siglo XIII recibió sus añadidos góticos.



