
Iglesia de San Juan Bautista en Konjic | Historia y arte
Patrimonio arquitectónico y diseño
La iglesia de San Juan Bautista y el monasterio franciscano (Franjevački samostan i crkva sv. Ivana Krstitelja) se alzan en el número 1 de la calle Omladinska, en Konjic, en la orilla derecha del río Neretva y a los pies de la colina de Vrtaljica. Situado en el eje principal que une el histórico Puente Viejo con las zonas más modernas de la ciudad, su campanario es parte indisociable de la silueta multiconfesional de Konjic, alzándose en armonía junto a los minaretes de la era otomana. En mayo de 2006, todo el conjunto fue declarado Monumento Nacional de Bosnia y Herzegovina.
El complejo exhibe una arquitectura neorrománica de corte historicista proyectada en 1893 por el reputado arquitecto austrohúngaro Josip Vancaš. Aunque se acabó levantando con un diseño algo más sobrio que los ambiciosos planos originales, la nave del templo mide unos 40 metros de largo por 10 de ancho. Su construcción se llevó a cabo entre 1895 y 1897, mientras que los trabajos de ornamentación interior concluyeron en 1909. El inconfundible campanario y su aguja se remataron algo más tarde, en 1919. La fachada que da a la calle destaca por su sillería de piedra labrada, cornisas decorativas y vanos en arco, en deliberado contraste con el acabado liso y encalado de los muros laterales.
El legado franciscano en Konjic
La presencia franciscana en Konjic se remonta a mediados del siglo XIV, cuando se fundaron en la zona un primitivo convento y una iglesia. Aquel complejo original resistió hasta 1524, año en que las fuerzas otomanas lo redujeron a cenizas durante una campaña de represión anticatólica. La única pieza que sobrevivió a aquel monasterio medieval es una talla de Santa Catalina, rescatada y trasladada al convento franciscano de Kreševo.
Tras la instauración de la administración austrohúngara en 1878, la comunidad católica local reorganizó sus filas y puso en marcha el plan para levantar este nuevo templo en el centro de la ciudad. Con el paso de las décadas el recinto siguió creciendo: entre 1939 y 1940 se edificó un convento anexo, y en 1969 se sumaron tres salas polivalentes de catequesis que abrazan un patio central. El lugar tampoco fue ajeno a las convulsiones políticas. En 1945, las autoridades yugoslavas nacionalizaron el monasterio para destinarlo a usos municipales y viviendas temporales. La primera planta no se devolvió a los frailes hasta 1955, y su control total no se recuperó por completo hasta 1969.
Las heridas de la guerra y el reloj del campanario
Durante la guerra de Bosnia y Herzegovina (1992-1995), el fuego directo de artillería causó graves estragos en la iglesia y su torre. Los proyectos de recuperación posteriores permitieron restaurar el conjunto, destacando una intervención en 2001 dirigida por el restaurador Mario Veknić para devolver su esplendor a los frescos del techo, pintados en 1909 por el artista Nikolić.
En la aguja de la torre destaca un reloj con un significado muy especial para la memoria local. Donado en 1968 por Petar Dika, un vecino de Konjic emigrado a Estados Unidos, el mecanismo funcionó sin interrupción durante más de dos décadas. El 18 de mayo de 1992, un proyectil de artillería impactó en el campanario y congeló su maquinaria. Tras una minuciosa reparación, el reloj volvió a cobrar vida el 18 de mayo de 2000, exactamente ocho años después del instante en que quedó en silencio.
Museo subterráneo y colecciones sacras
Hoy en día, el templo se mantiene como un centro parroquial vivo dentro de la provincia franciscana de la Asunción de la Santísima Virgen María, albergando liturgias habituales y sirviendo como residencia del guardián. Bajo el convento se extiende una galería y museo de 800 metros cuadrados abierta al público.
El museo custodia una variada colección etnográfica y religiosa. Entre sus piezas más valiosas sobresale el mobiliario tradicional tallado de Konjic, claro reflejo de los estrechos lazos históricos entre la orden franciscana y la célebre ebanistería local. El tesoro reúne arte sacro, libros raros, testimonios etnográficos y un cáliz dorado cincelado en 1758 por el orfebre Josip Vasiljević. La galería ofrece además un recorrido por el arte moderno de la etapa yugoslava, con obras de creadores tan reconocidos como Edo Murtić, Ivan Lacković Croata y Lazar Drljača.
FAQ
¿Quién diseñó la iglesia de San Juan Bautista en Konjic?
La iglesia fue diseñada en 1893 por el arquitecto austrohúngaro Josip Vancaš en estilo neorrománico historicista.
¿Qué le ocurrió al reloj del campanario durante la guerra?
Donado en 1968 por el emigrante Petar Dika, un proyectil de artillería lo alcanzó y detuvo su mecanismo el 18 de mayo de 1992. Tras una meticulosa reparación, volvió a funcionar exactamente ocho años después, el 18 de mayo de 2000.
¿Qué piezas se exponen en el museo del monasterio?
El museo subterráneo, de 800 metros cuadrados, alberga tallas de madera tradicionales de Konjic, arte sacro, libros raros, obras modernas de artistas como Edo Murtić o Lazar Drljača, y un cáliz dorado de 1758 obra de Josip Vasiljević.
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