
Mole Antonelliana: el coloso de ladrillo de Turín
Alza la vista desde la calle hacia la imponente cúpula y la aguja de la Mole Antonelliana, el icono arquitectónico que define el horizonte de Turín. Situado justo al este de la Piazza Castello, este monumento rompe la rectilínea cuadrícula barroca de la ciudad y sirve como la principal brújula visual del centro histórico. Descubre cómo el proyecto de una sinagoga que se pasó escandalosamente de presupuesto terminó convirtiéndose en una de las estructuras de ladrillo sin reforzar más altas del planeta.
De sinagoga a monumento civil
En 1863, tras la concesión de la libertad religiosa en el Piamonte, la comunidad judía de Turín encargó al arquitecto Alessandro Antonelli el diseño de una gran sinagoga. El proyecto debía reflejar el nuevo estatus de la ciudad como primera capital de la Italia unificada. Sin embargo, Antonelli modificó los planos una y otra vez, disparando la altura propuesta desde los 47 metros iniciales hasta superar los 160 metros.
Estas descomunales ambiciones arquitectónicas provocaron sobrecostes desorbitados y graves retrasos en las obras. En 1876, la comunidad judía se retiró por completo del proyecto. El Ayuntamiento de Turín asumió entonces la estructura inacabada y la dedicó al rey Víctor Manuel II y a la causa de la unidad nacional. La construcción concluyó finalmente en 1889 bajo la dirección de Costanzo Antonelli, tras la muerte de su padre en 1888.
Tormentas y desafíos estructurales
Con una altura total de 167,5 metros, la Mole Antonelliana se ha enfrentado a serios embates meteorológicos a lo largo de su historia. La aguja original fue coronada en 1889 con la estatua de un genio alado. Una fuerte tormenta la destruyó en 1904, lo que obligó a sustituirla por una estrella de múltiples puntas.
Décadas más tarde, el 23 de mayo de 1953, un violento vendaval con fuerza de tornado arrancó de cuajo los 47 metros superiores de la aguja. La estructura fue sometida a una profunda reconstrucción entre 1960 y 1961, en la que se rehizo la sección superior destruida utilizando un armazón de acero revestido de piedra.
Dentro del Museo Nacional del Cine
Desde el año 2000, el edificio alberga el Museo Nacional del Cine. El interior cuenta con un singular recorrido expositivo en espiral que se organiza alrededor del Aula del Templo, un espacio central verdaderamente cavernoso.
Un ascensor panorámico de cristal transparente asciende en vertical por el núcleo hueco de la cúpula. Los pasajeros suben a través del atrio central en penumbra, envueltos por las bandas sonoras y los fragmentos de películas que resuenan en pantallas dispuestas a varios niveles. El elevador llega a una terraza mirador al aire libre a 85 metros de altura, con unas vistas despejadas de la ciudad y de los Alpes que la rodean.
Huella cultural y leyendas locales
Más allá de su trascendencia arquitectónica, la Mole Antonelliana ocupa un lugar privilegiado en la cultura italiana. Su silueta aparece grabada en el reverso de la moneda italiana de dos céntimos de euro. De noche, la cúpula exterior se ilumina con «Il volo dei numeri», una instalación de luces de neón rojo del artista Mario Merz que dibuja la sucesión de Fibonacci.
El monumento también deja su impronta en el deporte y la vida local; da nombre al «Derby della Mole», el histórico duelo futbolístico entre la Juventus y el Torino FC, y su inconfundible aguja inspiró el logotipo oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006. Además, la tradición universitaria impone una férrea superstición: los estudiantes jamás deben subir en el ascensor hasta la cima antes de graduarse, pues la leyenda advierte de que trae mal fario y arruinará sus opciones de terminar la carrera.
FAQ
¿Cuánto mide la Mole Antonelliana?
La Mole Antonelliana alcanza una altura total de 167,5 metros y sigue siendo una de las estructuras de ladrillo sin reforzar más altas del mundo.
¿Por qué se construyó originalmente la Mole Antonelliana?
Las obras comenzaron en 1863, cuando la comunidad judía de Turín encargó al arquitecto Alessandro Antonelli la construcción de una sinagoga. Debido a los desorbitados sobrecostes y a la decisión del arquitecto de aumentar drásticamente la altura del edificio, el ayuntamiento acabó asumiendo el proyecto.
¿Qué hay hoy en el interior de la Mole Antonelliana?
Desde el año 2000, el edificio alberga el Museo Nacional del Cine, que cuenta con un recorrido expositivo en espiral alrededor de un atrio central conocido como el Aula del Templo.
¿Se puede subir a lo alto de la Mole Antonelliana?
Sí, un ascensor panorámico de cristal transparente recorre el núcleo hueco del edificio hasta una terraza mirador situada a 85 metros de altura. No obstante, la superstición local advierte a los estudiantes universitarios de que no suban antes de graduarse para no tentar a la mala suerte.



