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Catedral de Turín: historia, arquitectura y la Sábana Santa

Turin, Italy

Un hito renacentista en Turín

La catedral de Turín, conocida allí como la Cattedrale di San Giovanni Battista o Duomo di Torino, se alza en la Piazza San Giovanni, en pleno centro histórico de la ciudad italiana. Levantada entre 1491 y 1498, es el principal vestigio de arquitectura religiosa renacentista que pervive en Turín. La obra fue un encargo del cardenal Domenico della Rovere al arquitecto y escultor toscano Amedeo di Francesco da Settignano, conocido popularmente como Meo del Caprino.

La iglesia se asienta sobre un enclave de densas capas históricas: ocupa el solar exacto de un antiguo teatro romano y sustituyó a un conjunto paleocristiano de tres basílicas adyacentes, demolidas a principios de la década de 1490. Situada entre las ruinas romanas de la Puerta Palatina (Porta Palatina) y el complejo del Palacio Real (Palazzo Reale), la catedral marca de forma tangible esa frontera urbana en la que Turín dejó de ser un asentamiento antiguo y medieval para transformarse en la capital dinástica de la Casa de Saboya.

Contrastes arquitectónicos y el campanario

El exterior del templo se distingue por una fachada sobria y luminosa, labrada en mármol blanco y piedra local de Bussoleno, donde se abren tres portadas de acceso. Justo al lado se erige, exento, el Campanile di Sant’Andrea. Este campanario evidencia a simple vista dos épocas históricas muy distintas: una base de ladrillo visto y tono oscuro levantada hacia 1470, y un remate barroco en tonos claros superpuesto en 1720 por el arquitecto Filippo Juvarra.

Desde la propia Piazza San Giovanni se aprecia un insólito diálogo arquitectónico. Justo por encima y detrás de la serena geometría renacentista de la fachada, asoman las formas cónicas y oscuras, casi de carbón, de la cúpula de la Capilla de la Sábana Santa (Cappella della Sacra Sindone). El choque visual y estilístico entre ambas fases constructivas es deslumbrante.

Guarino Guarini y la Capilla de la Sábana Santa

En 1578, la Casa de Saboya trasladó la Sábana Santa a Turín. El lienzo no solo despertaba una ferviente veneración religiosa, sino que servía como emblema del poder dinástico de la familia. Para custodiar la reliquia, los duques encargaron una capilla elevada, proyectada con la intención de comunicar directamente el presbiterio de la catedral con el Palacio Real adyacente.

Construida entre 1668 y 1694, la capilla fue concebida por el matemático y arquitecto Guarino Guarini. Guarini ideó una compleja cúpula autoportante formada por nervaduras de mármol oscuro que se entrelazan en sentido ascendente. Esta configuración geométrica funciona como una calculada ilusión óptica que, al contemplarse desde abajo, produce la sensación de abrirse hacia una altura infinita e ingrávida.

El incendio de 1997 y su reconstrucción

La noche del 11 al 12 de abril de 1997, un pavoroso incendio arrasó la capilla de Guarini y un ala contigua del Palacio Real. Por entonces, y debido a unas obras de conservación, la Sábana Santa se encontraba provisionalmente en el cuerpo principal de la catedral, protegida dentro de una urna blindada con un cristal de 39 milímetros de grosor.

Entre escombros incandescentes que se desplomaban hacia el interior del templo, el bombero turinés Mario Trematore logró reventar el grueso cristal de seguridad a golpes de maza. Trematore extrajo a tiempo el relicario de plata que custodiaba el lienzo y evitó su destrucción. La cúpula de mármol de Guarini sufrió daños gravísimos por las temperaturas extremas y una severa calcinación estructural. Hicieron falta 21 años de meticulosa restauración, piedra a piedra, para la que incluso se reabrieron canteras históricas en Frabosa, antes de que la capilla pudiera abrir de nuevo sus puertas al público en septiembre de 2018.

Vida actual y conservación de la reliquia

La catedral de Turín sigue siendo un templo católico en pleno funcionamiento y la sede oficial del arzobispo de Turín, con misa regular y oración diaria. Aunque la anexa Capilla de la Sábana Santa está integrada en el recorrido de visita de los Musei Reali, es la propia catedral la que custodia el sudario.

La Síndone original descansa en una urna hermética con atmósfera inerte y temperatura controlada, y no se halla expuesta a la vista de los visitantes. Solo se muestra al público en contadísimas ocasiones durante las ostensiones oficiales. Por su parte, la Iglesia católica define oficialmente la Sábana Santa de Turín como un «icono», sin formular ningún dogma formal sobre su autenticidad física como objeto histórico.

FAQ

¿Se puede ver la Sábana Santa original dentro de la catedral de Turín?

No, la Sábana Santa original se conserva dentro de una urna hermética con climatización controlada y no se exhibe al público de forma continuada. Únicamente puede verse durante las ostensiones oficiales que se celebran de forma excepcional.

¿Cuál es la postura oficial de la Iglesia católica sobre la Sábana Santa de Turín?

La Iglesia católica cataloga la Sábana Santa de Turín como un «icono» devocional, sin emitir ningún dogma formal que confirme o desmienta su autenticidad física como reliquia histórica.

¿Cómo se salvó la Sábana Santa del incendio de 1997?

Durante el incendio del 11 al 12 de abril de 1997, el bombero Mario Trematore reventó con una maza la urna antibalas de 39 milímetros de grosor situada en el interior de la catedral, rescatando el relicario de plata entre los escombros que caían.

¿Cómo se visita la Capilla de la Sábana Santa de Guarini?

El acceso a la Capilla de la Sábana Santa está incluido en la visita al circuito de los Musei Reali (Museos Reales).

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