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Catedral de Mérida: guía de historia y arquitectura

Merida, Mexico

Bautizada oficialmente como Catedral de San Ildefonso y consagrada a san Ildefonso de Toledo, la catedral de Mérida se alza en el flanco oriental de la Plaza Grande, a lo largo de la calle 60, en pleno centro histórico de Mérida, Yucatán. Iniciada entre 1561 y 1562 y concluida en 1598, con sucesivas ampliaciones que continuaron durante el siglo XVII, ostenta el título de ser la catedral terminada más antigua de la masa continental americana.

Cimientos mayas y primeras construcciones

Tras la fundación española de Mérida en 1542, las autoridades coloniales escogieron el corazón ceremonial de la antigua urbe maya de T'hó como emplazamiento para su nueva catedral. Los operarios desmantelaron pirámides y recintos ceremoniales indígenas, reutilizando los sillares de piedra caliza para asentar los cimientos y levantar sus macizos muros inferiores y las columnas del interior.

Bajo la supervisión de arquitectos como Juan Miguel de Agüero, la mano de obra maya colocó a veces los bloques del templo del revés o picó su superficie para ocultar los glifos sagrados. Hoy todavía pueden intuirse los tenues vestigios de estos relieves prehispánicos en algunos sillares del exterior y del patio. Dado que el enclave debía servir tanto de sede eclesiástica como de bastión seguro frente a la resistencia indígena, el edificio se concibió para funcionar también como reducto defensivo.

Arquitectura de fortaleza y diseño de las torres

El exterior de la catedral luce un sobrio estilo renacentista y herreriano, con una fachada severa que casi parece una fortaleza. En el propio frontispicio se abrieron estrechas aspilleras verticales pensadas para repeler eventuales revueltas indígenas y proteger al clero y a la población española. El monumental acceso central que da a la Plaza Grande, conocido como la Puerta del Perdón, está custodiado por esculturas en piedra de san Pedro y san Pablo. Este portal permanece cerrado los días normales y solo se abre en las grandes solemnidades litúrgicas y festividades religiosas.

A ambos lados de la fachada descuellan dos torres gemelas de 43,5 metros con detalles estructurales de aire mudéjar. Aunque desde lejos parezcan simétricas, se diseñaron para desempeñar cometidos cívicos y eclesiásticos distintos. Las diez campanas, entre ellas una fundida en 1618, cuelgan exclusivamente en la torre norte. La torre sur, en cambio, se construyó con un balcón y un cuerpo cerrado que antaño albergó un reloj público.

La Revolución y el Cristo de la Unidad

En el interior, los muros de piedra caliza de un metro de grosor retienen el frescor frente al calor de la región, propiciando un descenso térmico nada más cruzar el umbral. Tres amplias naves quedan cobijadas por bóvedas de crucería en piedra, cuyos arcos de más de 22 metros generan una acústica cavernosa y amortiguada.

La austeridad que caracteriza al templo se debe, sobre todo, a los convulsos episodios de la Revolución mexicana. En 1915, tropas y partidarios anticlericales afines al general Salvador Alvarado saquearon el edificio: desmontaron el retablo barroco dorado del siglo XVIII, los órganos y las tallas sagradas de madera para reducirlos a cenizas en mitad de la calle. En una capilla lateral del lado norte puede contemplarse el Cristo de las Ampollas, una reproducción de la venerada imagen de madera chamuscada que se perdió en aquellos sucesos y que sigue siendo el eje de una gran celebración otoñal.

El vano sobre el altar mayor permaneció vacío hasta 1967, año en que el escultor español Ramón Lapayese labró el Cristo de la Unidad. Tallado en madera de abedul, este crucifijo monumental se erigió como símbolo de reconciliación entre las culturas maya y española.

Cómo planificar la visita

La catedral sigue en activo como sede de la arquidiócesis de Yucatán y acoge a diario misas, confesiones y actos litúrgicos católicos. Fuera del horario de culto, abre sus puertas gratis a los visitantes en franjas específicas de mañana y primera hora de la tarde, así como durante toda la jornada los domingos. En el interior se ruega vestir con decoro.

Situada en plena calle 60, la catedral articula la cuadrícula colonial de Mérida frente al Palacio de Gobierno al norte, el Palacio Municipal al oeste y la Casa de Montejo al sur. Flanqueada en su costado meridional por el peatonal pasaje de la Revolución, constituye el gran punto de referencia para adentrarse en el centro histórico de Mérida.

FAQ

¿Por qué tiene tanta relevancia histórica la catedral de Mérida?

Iniciada entre 1561 y 1562 y concluida en 1598, ostenta el reconocimiento de ser la catedral terminada más antigua de toda la masa continental americana.

¿Quedan vestigios de las antiguas ruinas mayas en la catedral?

Sí. La catedral se levantó sobre la urbe maya de T'hó aprovechando la piedra de las pirámides desmanteladas. En varios sillares del exterior y del patio aún pueden apreciarse sutiles glifos y relieves prehispánicos.

¿Por qué son distintas las dos torres de la catedral?

Pese a su aspecto semejante, las diez campanas de la catedral se concentran únicamente en la torre norte, mientras que la torre sur se proyectó con un balcón y una estancia cerrada que en su día albergó un reloj público.

¿Qué es el Cristo de la Unidad?

Instalado en 1967 sobre el despojado altar mayor, el Cristo de la Unidad es una monumental figura tallada en madera de abedul por el artista español Ramón Lapayese para simbolizar la reconciliación entre la herencia maya y la española.

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