
Guía de la Augustiner Brunnen: la fuente del basilisco de Basilea
Una criatura heráldica vigila la subida ceremonial desde el Rin hasta la catedral, tras haber sobrevivido a siglos de transformaciones y al impacto directo de una furgoneta de reparto en pleno siglo XXI. Ubicada en la intersección de Augustinergasse con Rheinsprung, la Augustiner Brunnen se integra con elegancia en el trazado medieval de la ciudad. Declarada monumento histórico protegido en 1915, hoy sigue siendo una pieza plenamente activa de la infraestructura urbana de Grossbasel.
Un diseño renacentista y un guardián mítico
La Augustiner Brunnen consta de un pilón rectangular de piedra caliza y una ornamentada columna de varios niveles conocida como Brunnstock. Este pilar ofrece un llamativo contraste visual con la arenisca y el enlucido de los edificios del casco antiguo. Está revestido de caput mortuum, un pigmento histórico de color rojo oscuro con matices violáceos, y realzado con brillantes volutas doradas y querubines tallados.
Coronando la columna se alza un basilisco esculpido, criatura mitológica mitad gallo y mitad serpiente. La bestia sostiene el escudo de armas de Basilea, el Baslerstab, como tenante heráldico y guardián cívico de la ciudad. Acompañada por el rumor constante de su chorro de agua, la fuente forma parte de una red de más de 170 fuentes públicas en Basilea que funcionaban como puntos de encuentro vecinales indispensables antes de la llegada del agua corriente a los hogares.
Orígenes monásticos y traslado
La existencia de una fuente en este punto exacto está documentada ya en 1441. En su origen consistía en un pilón de madera abastecido por canalizaciones, también de madera, procedentes del Münsterbrunnwerk. Debe su nombre al monasterio de los ermitaños agustinos, establecido en la colina de la catedral a finales del siglo XIII. Entre 1530 y 1550, tras la Reforma, la estructura de madera dio paso a una fuente de piedra culminada por la columna con el basilisco heráldico.
En 1846 llegaron cambios de peso. Al demolerse el monasterio medieval de los agustinos para construir un imponente museo, la fuente exenta empezó a entorpecer el tráfico donde confluían Augustinergasse, Martinsgasse y Rheinsprung. La solución fue reducir su tamaño a la mitad, reconstruirla adosada al muro del número 1 de Augustinergasse y conectar su suministro de agua al St. Alban-Brunnwerk.
El choque de 2005 y la réplica
La escultura original del basilisco del siglo XVI se había trasladado al Museo Histórico de Basilea en 1876 para garantizar su conservación, un acierto que resultó providencial para el futuro del monumento. En 2005, un camión de reparto se estrelló contra la fuente, destrozando por completo la columna y haciendo añicos la figura de piedra del basilisco que la coronaba en ese momento.
Gracias a que las piezas originales del siglo XVI descansaban a buen recaudo en el museo, maestros canteros pudieron esculpir una réplica milimétrica para devolverle la vida al monumento. Además, los análisis químicos y microscópicos realizados en 1986 al pilar original permitieron reproducir con absoluta fidelidad la policromía renacentista y los dorados que hoy luce la réplica.
Hoy en día, la Augustiner Brunnen sigue funcionando como fuente pública de agua potable durante todo el año. Ofrece agua fresca y limpia de manantial a viandantes y ciclistas que recorren este histórico callejón, nexo entre el antiguo puerto comercial junto al Rin y el corazón eclesiástico en lo alto de la colina de la catedral.
FAQ
¿Se puede beber el agua de la Augustiner Brunnen?
Sí, funciona como fuente pública de agua potable durante todo el año y ofrece agua fresca y limpia de manantial.
¿Qué criatura corona la Augustiner Brunnen?
La fuente está rematada por la escultura de un basilisco, una criatura mitológica mitad gallo y mitad serpiente que actúa como histórico tenante del escudo de Basilea y guardián cívico de la ciudad.
¿Por qué se trasladó la Augustiner Brunnen de su ubicación original?
En 1846, tras la demolición del vecino monasterio de los agustinos, la fuente exenta original obstaculizaba el tráfico. Por ello, se redujo a la mitad de su tamaño y se reconstruyó adosada al muro del número 1 de Augustinergasse.



