Destino

El caballo de la suerte: la peculiar escultura de bronce de Turku

Turku, Finland

Un hito de arte público poco convencional

Encaramada a un pedestal de granito en el paseo peatonal de Yliopistonkatu, en pleno centro de Turku, la escultura de bronce conocida como Onnenhevonen (el Caballo de la suerte) es una de las atracciones más singulares de la ciudad a pie de calle. Situada justo enfrente de los grandes almacenes Stockmann, la estatua descansa sobre el tramo peatonal con calefacción subterránea de Turku, que permanece libre de nieve incluso en lo más crudo del invierno polar. Obra del escultor de origen ruso Rafael Saifulin, afincado en Finlandia tras abandonar la Unión Soviética en 1992, la pieza aúna el impulso ciudadano y la iniciativa privada para convivir, codo con codo, con los solemnes monumentos municipales.

Fundido con monedas, medallas y herramientas

Esta estilizada figura de bronce llama la atención por su minucioso acabado táctil. Directamente incrustados en el metal fundido de su superficie se descubren decenas de objetos cotidianos y conmemorativos: monedas de distintos países y épocas históricas, medallas, condecoraciones, llaves y pequeñas herramientas. El resultado ofrece un contraste sensorial inconfundible: relieves fríos e irregulares que conviven con zonas pulidas y brillantes por el roce constante de quienes pasan por allí.

Del vandalismo a un rescate industrial

Pese a su optimista nombre, el Caballo de la suerte no empezó con buen pie. Saifulin plantó la obra en Yliopistonkatu en diciembre de 2005 como una aportación cívica personal. Apenas un mes después, unos vándalos le partieron una de sus finas patas y obligaron a retirarla de urgencia. Cuando se barajó la posibilidad de hacer la instalación permanente, el Ayuntamiento de Turku y el Museo Wäinö Aaltonen (WAM) se negaron a comprarla o incluirla en el catálogo oficial de la ciudad, alegando que nadie la había solicitado y manifestando reparos sobre su solidez estructural.

Pero el afecto de los vecinos encendió las peticiones para que volviera. Atenta a la reacción del público, la empresa finlandesa de maquinaria pesada y grúas Nostokonepalvelu Oy decidió intervenir: compró la escultura a Saifulin, financió el refuerzo estructural de sus patas y la devolvió para siempre a Yliopistonkatu en la primavera de 2007. A día de hoy, la obra sigue siendo de propiedad privada y no municipal.

Un ritual diario de buena fortuna

En la actualidad, el Caballo de la suerte funciona como punto de encuentro habitual y referente interactivo en el corazón comercial de Turku. Quienes pasean por la zona se detienen a acariciarlo como parte de un ritual para atraer la fortuna. Según el propio Saifulin, aunque para alcanzar el verdadero éxito en la vida suele hacer falta subirse a la grupa, pasar la mano por el lomo de este corcel sirve al menos para llevarse una pequeña dosis extra de suerte.

Para quienes quieran seguir la pista al artista, la escultura tiene dos piezas hermanas: otro caballo ubicado en el centro Linnasmäki de Turku y un homólogo instalado en Gmunden (Austria).

FAQ

¿Dónde se encuentra el Caballo de la suerte?

La escultura está situada en el tramo peatonal calefactado de Yliopistonkatu, en pleno centro de Turku, justo enfrente de los grandes almacenes Stockmann.

¿Quién es el propietario de la escultura del Caballo de la suerte?

La estatua pertenece a la empresa finlandesa de grúas y maquinaria pesada Nostokonepalvelu Oy, que adquirió y reforzó la pieza después de que las instituciones municipales declinaran comprarla.

¿Qué objetos están fundidos en la superficie de bronce de la escultura?

La superficie del caballo cuenta con relieves incrustados de pequeñas herramientas, llaves, medallas, condecoraciones y monedas de diversos países y épocas.

¿Existen otras esculturas parecidas al Caballo de la suerte?

Sí, el artista Rafael Saifulin creó otras dos esculturas hermanas: una ubicada en el centro Linnasmäki de Turku y otra en Gmunden (Austria).

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