
Falkenhaus: la obra maestra rococó renacida en Wurzburgo
La extravagante fachada rococó de esta antigua posada es un testimonio deslumbrante de la prosperidad y el florecimiento artístico que disfrutó Wurzburgo gracias al derroche de sus príncipes-obispos.
De residencia sacerdotal a posada popular
Entre 1338 y 1406, el solar donde se alza la Falkenhaus sirvió como residencia para el párroco de la catedral local. Hacia 1629, la finca ya se había transformado en una posada conocida como «Hof zur Burgpfarre». En 1735, el posadero Franz Thomas Meißner adquirió el inmueble y lo rebautizó como «Zum Falken» (Al Halcón), sentando las bases de su futuro protagonismo en la vida comercial y social de Wurzburgo.
Una obra maestra del arte rococó
El rasgo más emblemático del edificio es su célebre fachada rococó, encargada en 1751 por la viuda de Meißner, Barbara Meißner. Unos estuquistas itinerantes de la Alta Baviera moldearon este elaborado exterior, coronado por tres frontispicios y repleto de intrincadas filigranas de estuco. Este lavado de cara arquitectónico convirtió la Falkenhaus en un auténtico imán visual. A lo largo del siglo XIX, el edificio de tres plantas funcionó como el único espacio público de Wurzburgo destinado a conciertos y bailes.
Destrucción y minuciosa reconstrucción
La ciudad de Wurzburgo adquirió la Falkenhaus en 1939 por 145 000 marcos imperiales (Reichsmark). Por desgracia, el edificio fue devorado por las llamas y sufrió graves destrozos durante un devastador bombardeo el 16 de marzo de 1945, en plena Segunda Guerra Mundial. Parte de su icónica fachada se vino abajo por completo.
La meticulosa reconstrucción de la estructura tuvo lugar a principios de la década de 1950. Con el respaldo del arquitecto municipal Rudolf Schlick, la delegación de obras recreó el exterior rococó basándose exclusivamente en fotografías antiguas, ya que no se conservaba ningún plano original. Curiosamente, en debates posteriores se barajó reducir la fachada histórica a una simple «pantalla decorativa» para unos grandes almacenes modernos, aunque por fortuna se optó por preservarla como un monumento plenamente restaurado.
La Falkenhaus hoy
En la actualidad, la Falkenhaus late como un dinámico centro cívico en pleno corazón de Wurzburgo. Desde 1952, su interior modernizado alberga la oficina de información turística, un punto de venta de entradas culturales y la Biblioteca Municipal central. Ubicada en la animada Marktplatz, justo al lado de la Marienkapelle, sigue siendo una parte esencial del día a día de la ciudad. El edificio cuenta además con un apacible patio interior con fuentes y bancos, un rincón perfecto para disfrutar de un momento de calma en pleno casco histórico.
FAQ
¿Cuándo se construyó la fachada de la Falkenhaus?
La emblemática fachada rococó fue encargada en 1751 por Barbara Meißner y creada por estuquistas itinerantes de la Alta Baviera.
¿Fue destruida la Falkenhaus durante la Segunda Guerra Mundial?
Sí, la Falkenhaus quedó completamente destruida por el fuego durante un bombardeo el 16 de marzo de 1945. Su exterior se reconstruyó minuciosamente a principios de la década de 1950 basándose únicamente en fotografías antiguas.
¿Para qué se utiliza la Falkenhaus hoy en día?
Desde 1952, el interior modernizado de la Falkenhaus alberga la oficina de información turística de Wurzburgo, un servicio de venta de entradas culturales y la Biblioteca Municipal central.



