
Palazzo Cittanova: el broletto medieval de Cremona
Orígenes de un ayuntamiento popular
El Palazzo Cittanova se alza en pleno Corso Garibaldi de Cremona, marcando la expansión hacia el norte del casco histórico. Justo enfrente de la iglesia de Sant'Agata, el edificio delimita el punto exacto donde la Cremona medieval creció más allá del canal de la Cremonella y de las antiguas murallas romanas. Una inscripción grabada en su fachada fecha su fundación en 1256, bajo el mandato del señor Uberto (Oberto II) Pallavicino, y señala a Michele Bontempo y Gabriele de Pastore como sus constructores.
Levantado en plena época comunal, el palacio sirvió como sede de la Società del Popolo y del Consiglio della Città Nova. Se concibió a propósito como un contrapeso cívico y político frente al poder tradicional, eclesiástico y nobiliario, concentrado en torno al Duomo y al Palazzo Comunale de la Piazza del Comune, reflejando el auge imparable de las clases artesanas y mercantiles de la ciudad.
Arquitectura de broletto lombardo
El edificio es un ejemplo clásico del broletto lombardo, construido enteramente en ladrillo rojo. A pie de calle, un pórtico público abierto muestra arcos ojivales apuntados sobre pilares de piedra, bajo un artesonado de madera. En la esquina suroeste, una torre de escaleras rechoncha y cuadrada, también de ladrillo, remata el exterior.
Sobre el pórtico, la planta superior alberga una única y monumental sala de asambleas, iluminada por cuatro ventanas tríforas flanqueadas por esbeltas columnillas y capiteles de mármol rosa. La línea del tejado está coronada por almenas, que antes de reformas posteriores eran en cola de golondrina (coda di rondine), el sello arquitectónico inequívoco de la lealtad gibelina. La fachada, además, luce inscripciones históricas contradictorias: una rinde homenaje a la fundación de 1256 por el líder gibelino Uberto Pallavicino, mientras que otra asegura que el palacio se levantó bajo la facción rival de los güelfos.
De sede gremial a cuartel militar
Con el paso de los siglos, el palacio fue cambiando de piel al compás de las transformaciones cívicas de Cremona. Entre 1411 y 1412, el complejo pasó a manos del gremio de tejedores y comerciantes de fustán, algodón y lino (la Università e Paratico dell’arte del pignolato, del bombace e del panno del lino), que conservó el control del edificio durante generaciones.
Entre 1756 y 1765, el palacio comunal se transformó en cuartel militar. Más adelante, su planta baja albergó la Gran Guardia cívica hasta 1860, mientras que el gran salón de la planta superior se reutilizó entre 1805 y 1913 como archivo notarial del municipio.
Amenaza de derribo y restauración moderna
A finales del siglo XIX, siglos de uso implacable y abandono pusieron la estructura al límite. En 1883, el ayuntamiento de Cremona votó por unanimidad demoler el Palazzo Cittanova para ahorrarse los desorbitados costes de mantenimiento, una medida apoyada por el político socialista local Leonida Bissolati. Por suerte, una nueva votación municipal en 1886 revocó la decisión, salvando este emblema histórico in extremis.
Entre 1913 y 1927 se llevó a cabo una exhaustiva restauración dirigida por el ingeniero Emilio Gussalli. Las obras eliminaron los tabiques de la época militar para recuperar el volumen original de la gran sala medieval y restauraron los artesonados históricos. Propiedad del Ayuntamiento de Cremona, la planta superior acoge hoy un auditorio municipal y espacio de conferencias de 300 plazas, aunque los actos públicos se restringen de vez en cuando para realizar mejoras en la infraestructura técnica y de seguridad contra incendios.
FAQ
¿Por qué se construyó el Palazzo Cittanova?
Se construyó en 1256 para albergar la Società del Popolo y el Consiglio della Città Nova, creando un contrapeso cívico y político frente a la autoridad aristocrática y episcopal instalada en la Piazza del Comune.
¿Qué estilo arquitectónico tiene el Palazzo Cittanova?
Es un broletto lombardo del siglo XIII construido íntegramente en ladrillo rojo. Cuenta con un pórtico abierto de arcos ojivales en la planta baja y una planta superior con cuatro ventanas tríforas ornamentadas con columnillas de mármol rosa.
¿Estuvo alguna vez el Palazzo Cittanova en peligro de derribo?
Sí. En 1883, el ayuntamiento de Cremona votó por unanimidad demoler el palacio ante sus prohibitivos costes de mantenimiento, pero el consistorio dio marcha atrás en 1886 para preservar el edificio.




