Stora Hamnkanalen: el histórico canal holandés de Gotemburgo
Para levantar un gran enclave comercial sobre terreno pantanoso, el rey de Suecia tuvo que recurrir a los amos indiscutibles de la gestión del agua: los holandeses. Stora Hamnkanalen (el Gran Canal del Puerto) es la arteria acuática histórica que define el corazón de Gotemburgo. Excavado entre 1620 y 1622, vertebra el trazado ortogonal del siglo XVII que le valió a la ciudad sus tempranas comparaciones con las urbes de canales de los Países Bajos.
Una arteria comercial con siglos de historia
Durante más de doscientos años, el canal funcionó como el puerto principal de Gotemburgo, un auténtico hervidero de actividad mercantil. En sus orígenes, los barcos de carga se adentraban directamente por el canal para descargar en los mercados a pie de muelle, mientras que los mandatarios locales y los mercaderes acaudalados contaban con sus propios amarres privados.
En el siglo XVIII, la Compañía Sueca de las Indias Orientales dependía por completo de este canal. Como sus imponentes navíos tenían que fondear río abajo, en Klippan, barcazas más pequeñas remontaban Stora Hamnkanalen cargadas de té, porcelana, seda y especias rumbo a la sede de la compañía en Ostindiska Huset, terminada en 1762.
La conexión francesa y la transición moderna
Cerca de la entrada del canal, en Packhuskajen, se encuentra el Terreno Francés (Franska Tomten). En 1784, esta zona de almacenes se cedió a Francia como puerto franco a cambio de la adquisición sueca de la isla caribeña de San Bartolomé.
El tráfico de barcazas comerciales acabó desapareciendo a principios del siglo XX. Los viejos puentes se sustituyeron por estructuras bajas y fijas, sin mecanismo de apertura, y se construyeron nuevos muelles de gran calado a lo largo del río Göta älv.
Paseos turísticos y puentes a ras de agua
Hoy en día, por Stora Hamnkanalen navegan sobre todo los famosos barcos turísticos descapotables Paddan y kayakistas de recreo. La ruta es célebre por el ínfimo gálibo de sus puentes, que obliga a los pasajeros a agacharse de verdad para pasar bajo las estructuras de piedra y hierro.
Uno de los puentes, excepcionalmente bajo, se ha ganado el apodo de «el cortador de queso» (Osthyveln). Al llegar a este cruce, manda la tradición que los guías ordenen a los pasajeros tirarse al suelo del barco para no llevarse un buen golpe.
Un corredor monumental
Flanqueado por Norra Hamngatan y Södra Hamngatan, el canal refleja en sus aguas las fachadas neoclásicas y los edificios de piedra del siglo XVIII. Funciona como un auténtico eje de tránsito urbano, cruzado por puentes peatonales, carreteras y vías de tranvía que conectan puntos clave como Brunnsparken y Stenpiren.
A sus orillas se alzan edificios históricos de primer orden, como el Museo de Gotemburgo (alojado en la antigua Casa de las Indias Orientales), la iglesia alemana (Christinae kyrka) y el complejo del Ayuntamiento, junto a Gustaf Adolfs Torg.
FAQ
¿Por qué se construyó Stora Hamnkanalen?
Cuando el rey Gustavo II Adolfo fundó Gotemburgo en 1621, encargó a ingenieros holandeses el diseño de una red de canales para salvar el terreno pantanoso. El canal funcionó como el puerto principal y la gran arteria comercial de la ciudad durante más de dos siglos.
¿Qué es «el cortador de queso» de Stora Hamnkanalen?
«El cortador de queso» (Osthyveln) es el apodo de un puente célebre por su escasa altura sobre el canal. El espacio es tan ajustado que los guías de los barcos turísticos indican a los pasajeros que se agachen directamente en el suelo para pasar por debajo sin peligro.
¿Qué edificios históricos se pueden ver a lo largo de Stora Hamnkanalen?
El canal está flanqueado por notables edificios históricos, entre ellos el Museo de Gotemburgo (situado en la Casa de las Indias Orientales, de 1762), la iglesia alemana (Christinae kyrka) y el complejo del Ayuntamiento.
