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Estatua ecuestre de Carlos IX: la yegua de cobre de Gotemburgo

Gothenburg, Sweden

Sitúate frente a la enérgica estatua ecuestre de Carlos IX en Kungsportsplatsen, donde el fundador de la ciudad contempla el bullicio de la plaza. Fundido en bronce oscuro y curtido por los elementos, este imponente monumento retrata al monarca ataviado con una detallada armadura del siglo XVII.

La estatua fue esculpida por John Börjeson y fundida en los talleres Otto Meyer de Estocolmo. Se inauguró oficialmente el 7 de septiembre de 1904 durante una gran ceremonia que contó con la presencia del rey Óscar II. Hoy en día, sirve como un punto de referencia clave entre el histórico cinturón de canales de Gotemburgo y su zona comercial más céntrica.

La entrañable 'Kopparmärra'

Conocido unánimemente por los habitantes de Gotemburgo como «Kopparmärra» (la yegua de cobre), el apodo del monumento es un ejemplo perfecto del humor local. En realidad, se trata de un doble error: la estatua está forjada en bronce y no en cobre puro, y el caballo esculpido es, anatómicamente, un semental y no una yegua.

En un principio, el escultor John Börjeson barajó crear una figura del rey de pie. Durante los debates sobre el diseño, soltó su famosa broma de que, de algún modo, un caballo se le había colado entre las piernas al monarca, sellando de manera definitiva la idea ecuestre.

Un homenaje a la primera Gotemburgo

El monumento conmemora al rey Carlos IX, quien fundó el asentamiento precursor de Gotemburgo en 1603 en la isla de Hisingen. Aquel primer enclave acabó reducido a cenizas por las tropas danesas en 1611, durante la guerra de Kalmar, antes de que su hijo, Gustavo II Adolfo, fundara la ciudad moderna en 1621.

Financiada en gran medida por suscripción popular a finales del siglo XIX por iniciativa del teniente coronel Albert Fredrik Jacobsson, la estatua ha vivido varios cambios a lo largo de las décadas. Ubicada en origen en mitad de Östra Hamngatan, entre 1935 y 1936 se desplazó ligeramente hacia el este hasta su posición actual para mejorar la circulación de los tranvías y del tráfico rodado. Además, entre 2018 y 2019 el monumento se sometió a una limpieza completa, una restauración de su pátina y una estabilización estructural.

El gran punto de encuentro de la ciudad

Hoy en día, la estatua ecuestre de Carlos IX preside Kungsportsplatsen, una plaza que debe su nombre a la desaparecida Puerta del Rey. Su elevado pedestal de granito marca el acceso norte a Kungsportsavenyn, la avenida ceremonial por excelencia de Gotemburgo.

El monumento es el punto de encuentro al aire libre más célebre de la ciudad. Los escalones de piedra que rodean la base sirven a diario de asiento improvisado para trabajadores, compradores, estudiantes y turistas. Quienes descansan allí quedan envueltos en una constante banda sonora: el traqueteo y el tintineo de los tranvías azules de Gotemburgo cruzando la plaza, entremezclados con el ir y venir de los peatones y la música callejera.

Curiosidades y detalles reales

La estatua guarda algunas curiosidades históricas singulares. En octubre de 1977, unos ladrones lograron sustraer la espada de bronce del rey, de 17 kilos de peso, y una de sus espuelas. Las piezas originales se recuperaron más tarde y pasaron a formar parte de la colección del Museo de la Ciudad de Gotemburgo, mientras que en la escultura se colocaron réplicas fundidas.

Si te fijas en el pedestal de granito, también descubrirás una inscripción con el lema real de Carlos IX: «Jehova är min tröst», que se traduce como «Jehová es mi consuelo».

FAQ

¿Por qué llaman «Kopparmärra» a la estatua ecuestre de Carlos IX?

El apodo «la yegua de cobre» es un doble error nacido del humor local. La estatua está hecha de bronce y no de cobre, y anatómicamente el caballo es un semental, no una yegua.

¿Cuándo se inauguró la estatua ecuestre de Carlos IX?

El monumento de bronce se inauguró oficialmente el 7 de septiembre de 1904 durante una ceremonia a la que asistió el rey Óscar II.

¿Qué robaron de la estatua de Carlos IX en 1977?

En octubre de 1977, unos ladrones robaron la espada de bronce del rey, de 17 kilos, y una espuela. Las piezas originales se recuperaron y se trasladaron al Museo de la Ciudad de Gotemburgo, mientras que en la estatua se colocaron réplicas.

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