
Descubre la Grote Markt y el Ayuntamiento de Lovaina
El Ayuntamiento de Lovaina, una intrincada obra maestra del gótico tardío, se levantó como pura rivalidad arquitectónica: una demostración de poderío para dejar claro que la ciudad no había perdido su peso tras la marcha de los duques a Bruselas. La Grote Markt funciona como el gran corazón cívico e institucional de Lovaina, enmarcada entre el propio Ayuntamiento, la iglesia gótica de San Pedro y el edificio neogótico del Tafelrond.
Una obra maestra del gótico brabantino
Construido entre 1439 y 1469, el Ayuntamiento de Lovaina es uno de los mejores ejemplos del gótico tardío brabantino. Descrito a menudo como un encaje gótico esculpido en piedra, este edificio rectangular de tres plantas presume de un denso trabajo de calados, balaustradas caladas y tracería ciega. Plantarse en mitad de la plaza peatonal hace que su verticalidad destaque con aún más fuerza frente al empedrado horizontal de la Grote Markt.
El diseño inicial del maestro de obras Sulpitius van Vorst pretendía imitar el Ayuntamiento de Bruselas con una única torre campanario monumental. Sin embargo, cuando el maestro cantero Matheus de Layens asumió el proyecto en 1448, dio un giro radical: optó por una estructura simétrica con aspecto de relicario, coronada por seis esbeltas torrecillas octogonales caladas.
Las 236 estatuas y ménsulas de piedra
El exterior del edificio es célebre en todo el mundo por sus 236 hornacinas de piedra primorosamente talladas. Lo curioso es que estos nichos permanecieron totalmente vacíos durante unos cuatrocientos años. Las figuras que contemplamos hoy no se empezaron a colocar hasta 1847, al calor del revival romántico del siglo XIX.
El conjunto escultórico responde a una rigurosa jerarquía cívica. La primera planta está reservada a intelectuales, artistas, científicos y ciudadanos ilustres de la ciudad. En la segunda planta figuran los santos patrones y los gremios municipales, mientras que la tercera rinde homenaje a los condes de Lovaina y a los duques de Brabante. En 2020, la estatua del rey Leopoldo II fue retirada de su hornacina a raíz de la revisión crítica del pasado colonial belga.
Justo debajo de las estatuas decimonónicas descansan las ménsulas de piedra originales del siglo XV. Están esculpidas en altorrelieve con escenas bíblicas sobre el pecado y la justicia divina, concebidas en su origen como advertencias morales para los magistrados y vecinos que pasaban por allí.
Supervivencia y restauración en la Grote Markt
El Ayuntamiento ha sobrevivido a graves conflictos bélicos. Durante el devastador saqueo de Lovaina en 1914, en plena Primera Guerra Mundial, apenas sufrió daños menores. Más tarde, la explosión de una bomba en la Grote Markt durante la Segunda Guerra Mundial dañó la fachada, lo que obligó a una minuciosa restauración que concluyó en 1983.
Hoy, la Grote Markt sigue siendo una plaza monumental que contrasta a propósito con la vecina Oude Markt, el auténtico epicentro del terraceo y la vida social lovaniense. Aunque su ornamentada fachada se puede admirar sin problemas desde la calle, el interior permanece cerrado por una restauración integral. Cuando vuelva a abrir sus puertas en 2029, el edificio albergará un centro de visitantes, un museo narrativo y espacios ceremoniales.
FAQ
¿Se puede visitar el interior del Ayuntamiento de Lovaina?
El interior del Ayuntamiento está cerrado por unas obras de restauración integral que durarán varios años. Su reapertura está prevista para 2029, cuando pasará a ser un centro de recepción de visitantes, un museo narrativo y un espacio para ceremonias. Aun así, la fachada se puede contemplar perfectamente desde la Grote Markt.
¿Cuándo se colocaron las estatuas en el Ayuntamiento de Lovaina?
Aunque el Ayuntamiento se terminó en 1469, sus 236 hornacinas de piedra estuvieron vacías durante casi cuatrocientos años. Las estatuas no comenzaron a instalarse hasta 1847, en pleno revival romántico del siglo XIX.
¿Qué representan los relieves bajo las estatuas?
Las ménsulas de piedra originales del siglo XV, situadas bajo cada hornacina, presentan escenas bíblicas en altorrelieve sobre el pecado y la justicia divina. Su función era servir como lección moral visual para los magistrados medievales.



