
Basílica de los Santos Médicos en Alberobello: historia y guía
Grandeza neoclásica en la ciudad de los trullos
Dominando la Piazza Antonio Curri, en el extremo norte del Corso Vittorio Emanuele, la basílica de los Santos Médicos Cosme y Damián se alza como el gran referente cívico y arquitectónico de Alberobello. Situada entre la Piazza del Popolo y el Trullo Sovrano, ejerce de rotundo contrapunto frente a las casitas cónicas de piedra seca del pueblo. Es el reflejo en piedra y sillería de la metamorfosis de Alberobello a finales del siglo XIX: el salto de modesto feudo rural a municipio independiente con ganas de hacerse notar.
Conocida por los lugareños como Chiesa Matrice o Santuario dei Santi Medici, muchos la llaman informalmente catedral, aunque Alberobello jamás haya sido sede episcopal. Pertenece a la diócesis de Conversano-Monopoli, fue reconocida como santuario en 1938 y Juan Pablo II la elevó a basílica menor el 18 de febrero de 2000.
Orígenes históricos y devoción
El fervor por los santos médicos y mártires Cosme y Damián echó raíces hacia 1630 de la mano de Giangirolamo II Acquaviva d’Aragona, conde de Conversano. Fue él quien mandó levantar una modesta capilla dedicada a la Madonna delle Grazie, con un altar en honor a los gemelos. A medida que el asentamiento agrícola crecía, el templo fue ganando metros: se amplió en 1725, volvió a crecer en 1784 y sumó un crucero en 1852. El 22 de mayo de 1854, un decreto pontificio proclamó oficialmente a san Cosme y san Damián patronos de Alberobello.
En busca de una presencia monumental que reflejase la independencia del municipio, el ayuntamiento encargó en 1882 al arquitecto local Antonio Curri el diseño de una nueva fachada neoclásica. El imponente exterior se inauguró oficialmente el 20 de septiembre de 1885, aunque las obras en el interior se prolongaron hasta cerca de 1914.
Rasgos arquitectónicos más destacados
Por fuera, una escalinata de 17 peldaños conduce a un pórtico clásico con columnas y pilastras corintias, rematado por las estatuas de san Pedro y san Pablo flanqueando el frontón. En el acceso destacan las monumentales puertas de bronce del escultor Adolfo Rollo, con relieves llenos de textura que ilustran las bienaventuranzas del Evangelio de Mateo.
Flanqueando el pórtico se alzan dos campanarios gemelos con remate piramidal, cada uno con una forma distinta de medir el tiempo: la torre izquierda luce un reloj de sol astronómico, mientras que la derecha alberga un reloj mecánico con números romanos. En el interior, el templo se organiza en una sola nave con planta de cruz latina bajo bóvedas de cañón. El proyecto original de Antonio Curri preveía una gran cúpula octogonal sobre el crucero; sin embargo, las dudas estructurales y los recortes de presupuesto obligaron a descartarla, dejando el crucero cerrado en plano bajo el techo abovedado.
Reliquias sagradas y estatuas de los patronos
El transepto izquierdo custodia los mayores tesoros devocionales del santuario: unos relicarios con fragmentos óseos de ambos santos patronos, en concreto una parte del brazo de san Cosme y un fragmento del cráneo de san Damián.
Junto a las reliquias descansan dos tallas dieciochescas de madera policromada que retratan a los gemelos. Aunque inseparables en la devoción, no nacieron de las mismas manos: el escultor Francesco Paolo Antolini, de Andria, terminó la imagen de san Cosme en 1782, mientras que Luca Valentino Tammurro, de Rutigliano, esculpió a san Damián dos años después, en 1784. La leyenda popular asegura que la llegada de la estatua de san Cosme en 1782 puso fin, de manera milagrosa, a una sequía feroz y prolongada que asfixiaba a la comarca.
Peregrinación e información práctica
La basílica sigue siendo una parroquia católica en plena actividad y un concurrido santuario de peregrinación. Abre a diario con entrada gratuita, de 6:45 a 21:00, tanto para el culto como para visitantes en general.
Cada año, del 25 al 28 de septiembre, el templo se convierte en el epicentro de la Festa dei Santi Medici. La celebración arranca con una feria agrícola histórica y alcanza su clímax la noche del 26 al 27 con la Fiesta de los Peregrinos. Durante esta vigilia, los fieles cruzan a pie o descalzos el Valle de Itria desde los pueblos vecinos para no perderse la tradicional misa del alba, a las 4:00 de la madrugada.
FAQ
¿Es realmente una catedral?
No, Alberobello jamás ha sido sede episcopal. Aunque en el pueblo se la conozca como Chiesa Matrice y se la llame coloquialmente catedral, se trata de un santuario parroquial que fue elevado a basílica menor en el año 2000.
¿Por qué los dos campanarios tienen relojes distintos?
Los campanarios gemelos cuentan con dos instrumentos de medición distintos: un reloj de sol astronómico en la torre izquierda y un reloj mecánico con números romanos en la derecha.
¿Qué es la Fiesta de los Peregrinos?
Integrada en la Festa dei Santi Medici anual (del 25 al 28 de septiembre), esta cita nocturna entre el 26 y el 27 congrega a peregrinos que recorren a pie o descalzos todo el Valle de Itria para asistir a la tradicional misa del alba de las 4:00 en la basílica.




