Basílica de Santa Margarita: la cumbre sagrada de Cortona - Cortona
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Destino

Basílica de Santa Margarita: la cumbre sagrada de Cortona

Cortona, Italy

El santuario en la cima de Cortona

La basílica de Santa Margarita de Cortona (Basilica di Santa Margherita) corona la cresta del monte Sant’Egidio, justo a los pies de la fortaleza de los Médici, la Fortezza del Girifalco. Enclavada en la Piazzale Santa Margherita, en el confín más alto de Cortona, domina la ciudad como su principal atalaya espiritual. Fuera, la explanada de piedra y grava regala unas vistas panorámicas que abarcan bancales de olivos, la inmensidad de Valdichiana y las aguas del lago Trasimeno.

Por fuera, el templo luce una fachada neogótica de finales del siglo XIX, proyectada por Enrico Presenti, Mariano Falcini, Domenico Mirri y Giuseppe Castellucci. A pesar de este lavado de cara decimonónico, el conjunto conserva restos de sus etapas anteriores, como un rosetón gótico del siglo XIV, los muros del coro y un campanario anexo.

Vida y legado de santa Margarita

El complejo nació en el siglo XI como un modesto oratorio camaldulense dedicado a san Basilio, que quedó en ruinas en 1258 durante el brutal saqueo de Cortona a manos de las tropas de Arezzo. Entre 1288 y 1290, Margarita de Cortona (1247-1297), terciaria franciscana que llevaba años desviviéndose por los enfermos y los más desfavorecidos en la ciudad baja, logró permiso para reconstruir aquella ermita olvidada en lo alto del monte. Allí pasó el resto de sus días, recluida en una diminuta celda junto al santuario, hasta su muerte el 22 de febrero de 1297.

Cuenta la tradición católica que la conversión de Margarita se produjo cuando su perro la guio hasta una fosa improvisada donde yacía su amante asesinado, Arsenio Del Pecora. De ahí que la iconografía sacra la retrate casi siempre acompañada por un leal cánido. Hoy no solo es la patrona de Cortona, sino también la protectora de madres solteras, penitentes, pecadores redimidos, acusados falsamente y personas sin hogar.

Tras la muerte de Margarita, los vecinos de Cortona costearon entre 1297 y 1330 un templo gótico más amplio para acoger a las masas de peregrinos, integrando el oratorio primitivo en la nave. En 1728, el papa Benedicto XIII la canonizó oficialmente, lo que impulsó reformas en 1738 y desembocó en la gran remodelación neogótica acometida entre 1874 y 1897, responsable del actual trazado de tres naves.

Arte interior y reliquias sagradas

De puertas para dentro, los vivos pigmentos neogóticos y las bóvedas de crucería tachonadas de estrellas rompen de golpe con la sobriedad de la piedra exterior. Sobre el altar mayor, suspendida a cierta altura, una urna de plata y cristal del siglo XVII diseñada por Pietro da Cortona custodia el cuerpo de santa Margarita. En el transepto izquierdo se alza un monumento funerario de mármol del siglo XIV dedicado a la santa, atribuido al círculo de Giovanni Pisano, tradicionalmente identificado con Angiolo y Francesco di Pietro.

Una capilla del crucero conserva un crucifijo de madera del siglo XIII que, según la tradición franciscana, habló directamente a Margarita para encomendarle que subiera a Cortona y asegurarle la misericordia divina. Durante siglos, la basílica exhibió además un estandarte naval otomano capturado en la nave capitana de Alí Bajá durante la batalla de Lepanto en 1571. En el siglo XX, el papa Juan XXIII decidió devolvérselo a los representantes turcos en un gesto de reconciliación ecuménica.

El viacrucis de Severini y datos prácticos

La basílica marca el final de la clásica subida a pie de Cortona, conectada con el casco histórico por la empinada Via Santa Margherita. Flanqueado por cipreses y losas de piedra, este sendero acoge un viacrucis al aire libre compuesto por quince estaciones en mosaico. Creado en los años cuarenta por el artista futurista Gino Severini, natural de Cortona, este ciclo musivo se instaló como ofrenda de gratitud por haber salido la ciudad indemne de la Segunda Guerra Mundial.

La basílica de Santa Margarita sigue siendo una iglesia católica en activo y un concurrido centro de peregrinación, abierta a las visitas todos los días con entrada gratuita. Cada 22 de febrero, Cortona celebra la fiesta de su patrona con oficios solemnes, procesiones y una ceremonia cívico-religiosa en la que se abre la cubierta de plata que protege su urna mediante llaves históricas ceremoniales.

FAQ

¿Cuál es el estilo arquitectónico de la basílica de Santa Margarita?

La basílica presenta un exterior neogótico de finales del siglo XIX y un interior de tres naves con bóvedas de crucería tachonadas de estrellas. También conserva elementos de la iglesia gótica del siglo XIV, como el campanario, los muros del coro y un rosetón.

¿Qué reliquias y obras de arte se conservan en la basílica?

El templo custodia una urna elevada de plata y cristal del siglo XVII con el cuerpo de santa Margarita, diseñada por Pietro da Cortona. Entre otras obras destacadas figuran un monumento funerario de mármol del siglo XIV, atribuido al círculo de Giovanni Pisano, y un crucifijo de madera del siglo XIII.

¿En qué consiste el camino de mosaicos que conduce a la basílica?

La empinada Via Santa Margherita cuenta con un viacrucis al aire libre de quince estaciones en mosaico, diseñado en los años cuarenta por el pintor futurista Gino Severini, natural de Cortona.

¿Qué se celebra en la basílica durante la fiesta de santa Margarita?

Cada 22 de febrero se celebran las fiestas patronales con oficios solemnes, procesiones y una ceremonia en la que se abre la cubierta de plata de la urna con llaves históricas ceremoniales.

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