Acueducto de San Sebastián: los arcos históricos de Coímbra
Alza la vista ante los monumentales arcos de piedra del Acueducto de San Sebastián, que irrumpen con fuerza entre la vegetación luciendo una prodigiosa ingeniería clásica y manierista. Conocido oficialmente como Aqueduto de São Sebastião y llamado popularmente los Arcos do Jardim, este imponente acueducto renacentista es todo un testimonio de la resistencia histórica y el ingenio arquitectónico de Coímbra.
Un prodigio renacentista sobre cimientos romanos
La estructura actual comenzó a reconstruirse en 1570, bajo el reinado del rey don Sebastián. Su traza renacentista se atribuye comúnmente al arquitecto italiano Filippo Terzi. Sin embargo, el acueducto se asienta sobre unos cimientos mucho más antiguos: sigue el trazado original de la conducción romana que antaño abastecía de agua a la histórica ciudad de Aeminium.
A lo largo de casi un kilómetro, el monumento despliega una veintena de arcos. Estas imponentes arcadas de piedra dan paso finalmente a un sistema de canalización subterránea, ideado para llevar el agua directamente hasta la colina universitaria.
Protección contra la peste y la sed
El acueducto se mandó construir para garantizar un suministro constante de agua fresca desde los manantiales reales de las afueras hasta la floreciente parte alta, abasteciendo a sus colegios mayores y a la prestigiosa Universidad de Coímbra.
A finales de la década de 1560, durante su planificación y construcción, una devastadora peste azotó la ciudad. Como respuesta, la obra se consagró conjuntamente a san Sebastián y san Roque. Ambos santos eran venerados como protectores frente a las epidemias, entrelazando así la necesidad terrenal de agua con una súplica de amparo celestial.
Detalles arquitectónicos de los Arcos do Jardim
El arco monumental principal, que cruza la calzada, se levantó en un trazado deliberadamente oblicuo y no en línea recta. Este ángulo tan particular se calculó a propósito para alinearse a la perfección con el camino que ya discurría bajo sus pies.
Coronando este arco central se alza un templete clásico de planta trapezoidal, rematado con columnas dóricas, una cúpula de ladrillo y una linterna. La estructura hace gala de una rica ornamentación renacentista labrada en piedra: inscripciones conmemorativas en latín de 1570, el escudo real portugués y una esfera armilar. En el exterior, las esculturas de sus santos protectores vigilan el entorno, con san Sebastián mirando al sur y san Roque al norte. Recientes trabajos de restauración llegaron a descubrir vestigios de policromía histórica en las inscripciones talladas, las cornisas y los mantos de los santos.
Un monumento vivo en la ciudad
Declarado Monumento Nacional en 1910, el Acueducto de San Sebastián sigue plenamente integrado en el pulso urbano. El tráfico de vehículos y peatones de la Calçada Martim de Freitas continúa fluyendo día a día bajo sus arcadas.
Accesible las 24 horas como monumento al aire libre, la estructura ejerce como una frontera inconfundible en el paisaje: marca la pintoresca transición entre la colina universitaria de Coímbra, la famosa Alta, y el frondoso verdor del Jardín Botánico colindante.
FAQ
¿Quién construyó el Acueducto de San Sebastián?
El actual acueducto renacentista fue reconstruido a partir de 1570 por orden del rey don Sebastián, con un diseño atribuido al arquitecto italiano Filippo Terzi. Se levantó sobre los cimientos de un antiguo acueducto romano.
¿Por qué está dedicado el acueducto a san Sebastián y san Roque?
El acueducto se consagró a estos dos santos porque eran venerados como protectores contra las epidemias. Esta dedicación fue una respuesta directa al brote de peste que golpeó Coímbra a finales de la década de 1560.
¿Dónde se encuentra el Acueducto de San Sebastián?
El acueducto se encuentra en Coímbra y cruza sobre la Calçada Martim de Freitas. Sirve como un límite visible entre la parte alta de la Universidad de Coímbra (la Alta) y el Jardín Botánico de la ciudad.
