
Teatro romano de Málaga: historia y redescubrimiento
Orígenes antiguos y diseño vitruviano
Al pie del cerro de Gibralfaro, en plena calle Alcazabilla, se alza el Teatro Romano de Málaga, la estructura más antigua que sigue en pie en la ciudad. Construido en el siglo I d. C. bajo el mandato del emperador Augusto, el monumento siguió fielmente los principios arquitectónicos clásicos de Vitruvio. Los ingenieros aprovecharon la pendiente natural de la ladera para apoyar el graderío semicircular escalonado, la conocida como cavea.
La cavea tiene un radio aproximado de 31 metros y alcanza los 16 metros de altura repartidos en 13 gradas. Las excavaciones han sacado a la luz los elementos principales del complejo, desde los accesos abovedados de entrada y salida (los vomitoria) hasta la orchestra semicircular pavimentada con losas de mármol y el proscenium, que servía de escenario.
De fábrica de garum a cantera andalusí
El teatro acogió representaciones de forma ininterrumpida hasta el siglo III d. C. Tras perder su papel como espacio escénico, el complejo se reconvirtió durante la Antigüedad tardía en una factoría industrial destinada a elaborar garum, la salsa de pescado fermentado que causaba auténtico furor en todo el Imperio romano.
Tras la conquista musulmana de la península ibérica en el siglo VIII, el monumento abandonado pasó a ser una cantera de piedra de lo más socorrida. Los constructores extrajeron sillares de caliza, columnas y capiteles tallados del teatro para levantar las fortificaciones de la contigua Alcazaba. Estas piezas romanas recicladas todavía son visibles hoy en día en los arcos de herradura de la Puerta de las Columnas de la fortaleza. Con el paso de los siglos, el avance urbano y los sedimentos que bajaban del cerro terminaron cubriendo los restos, borrándolos por completo de la vista.
La Casa de la Cultura y el rescate del escenario
Entre 1940 y 1942, el régimen franquista comenzó a erigir la Casa de la Cultura justo encima del yacimiento sepultado para albergar los archivos provinciales, la biblioteca y el museo de Málaga. En 1951, mientras se ajardinaban los exteriores del edificio, las obras toparon de golpe con sillares romanos. Pese al descubrimiento, las autoridades decidieron terminar el centro cultural plantándolo directamente sobre las ruinas. Los malagueños, indignados y con no poca sorna, no tardaron en rebautizar el edificio como la «Casa de la Incultura».
En los años setenta, los tramos parcialmente descubiertos del teatro acogieron festivales de teatro juvenil, donde un jovencísimo Antonio Banderas llegó a actuar sobre las antiguas piedras. Las prospecciones arqueológicas de finales de los ochenta y principios de los noventa confirmaron que la orchestra y las estructuras del escenario original se conservaban en un estado excepcional bajo los cimientos del edificio moderno. A la vista de los hallazgos, la Casa de la Cultura se demolió entre diciembre de 1994 y 1995 para permitir la excavación y restauración integral del teatro.
Yacimiento arqueológico y centro de interpretación
Hoy en día, el Teatro Romano está catalogado como Bien de Interés Cultural y está gestionado por la Junta de Andalucía. En el acceso, un moderno centro de interpretación en forma de cubo sumerge al visitante en el monumento mediante piezas romanas recuperadas, elementos arquitectónicos y medios audiovisuales. En su fachada de vidrio y acero se han grabado pasajes en latín de la Lex Flavia Malacitana, los estatutos municipales del siglo I. Entre los fragmentos destaca el capítulo LXII, que ya en su época prohibía demoler edificios sin autorización oficial.
El espacio recupera periódicamente su vocación original albergando representaciones teatrales al aire libre y festivales de teatro clásico. Situado en la calle Alcazabilla, el teatro da fe de la estratificación histórica de Málaga y actúa como bisagra indispensable del eje peatonal que une la Alcazaba, el Museo de Málaga y el Museo Picasso.
FAQ
¿Cuándo se construyó el Teatro Romano de Málaga?
El teatro se construyó en el siglo I d. C. bajo el mandato del emperador Augusto y estuvo en uso continuado hasta aproximadamente el siglo III d. C.
¿Por qué acabó sepultado bajo un edificio moderno?
Entre 1940 y 1942, el régimen franquista empezó a levantar la Casa de la Cultura en este solar. Aunque en 1951 salieron a la luz restos romanos durante las obras del jardín, las autoridades decidieron terminar el edificio sobre las ruinas. Tras unas prospecciones arqueológicas que confirmaron el magnífico estado del escenario, el bloque se demolió entre 1994 y 1995 para dejar al descubierto el antiguo teatro.
¿Se pueden ver elementos del teatro romano en otros lugares de Málaga?
Sí. Tras la conquista musulmana en el siglo VIII, los constructores recurrieron al teatro abandonado como cantera. Varias columnas y capiteles romanos reciclados se integraron en los arcos de herradura de la Puerta de las Columnas, en la vecina fortaleza de la Alcazaba.




