
Museo Picasso Málaga: arte en un palacio renacentista
Historia del Palacio de Buenavista
El Museo Picasso Málaga se ubica en el Palacio de Buenavista, en plena calle San Agustín. En este mismo solar hubo antaño una alhóndiga islámica y los restos de un palacio nazarí, sobre los que el contador real Diego de Cazalla, vinculado a la toma de la ciudad por los Reyes Católicos en 1487, levantó su residencia nobiliaria entre 1530 y 1540. Declarado Monumento Nacional en 1939, el palacio pasó de mano en mano entre distintos linajes aristocráticos durante siglos, incluidos los condes de Mollina y los propios condes de Buenavista.
Hacia finales del siglo XIX y principios del XX, el edificio abandonó la vida doméstica para acoger un colegio de segunda enseñanza, un taller de ebanistería y, en 1938, en plena guerra civil, un hospital de la Cruz Roja. En 1946 el Estado arrendó el inmueble y abrió allí el Museo de Bellas Artes, que funcionó entre 1961 y 1997, cuando se iniciaron las obras para convertir el palacio en el hogar definitivo de la obra de Picasso en su tierra natal.
Arquitectura y hallazgos arqueológicos
El palacio es un referente de la arquitectura civil renacentista andaluza, donde dialogan la labra plateresca, la carpintería estructural mudéjar y un patio central porticado de arenisca clara con una doble galería de columnas. Sobre el conjunto sobresale una torre vigía de aire mudéjar y arcos rebajados, concebida en su origen para otear las naves mercantes y de guerra que fondeaban en el puerto.
Entre 1997 y 2003, los arquitectos Richard Gluckman, Isabel Cámara y Rafael Martín Delgado restauraron el edificio principal e integraron dieciocho inmuebles colindantes. Durante la reforma, las excavaciones destaparon estratos milenarios bajo los cimientos. Estas ruinas se conservan in situ en una galería subterránea bajo la planta baja, visible a través de zonas acristaladas en el suelo. Entre los vestigios protegidos asoman lienzos de muralla defensiva fenicia de los siglos VII y VI a. C., piletas romanas donde fermentaba la cotizada salsa de pescado garum y muros medievales andalusíes.
El legado de Picasso y la colección
Ya en 1953, Pablo Picasso tanteó la idea de crear un espacio expositivo en su ciudad natal con el delegado de Bellas Artes Juan Temboury. Aunque aquel plan no llegó a cuajar entonces, las grandes exposiciones celebradas en Málaga a principios de los noventa resucitaron la iniciativa. Christine Ruiz-Picasso, nuera del pintor, y su nieto Bernard Ruiz-Picasso se pusieron al frente del proyecto aportando donaciones cruciales y préstamos fundacionales.
El museo abrió sus puertas oficialmente el 27 de octubre de 2003, de la mano de los reyes Juan Carlos I y Sofía. A diferencia de las colecciones forjadas en el mercado del arte, buena parte de los fondos malagueños procede de regalos íntimos que el pintor entregó directamente a su familia. De ahí esa singular concentración de bocetos espontáneos, retratos familiares y piezas cerámicas de uso cotidiano. La institución despliega un recorrido cronológico y temático en constante rotación por la escultura, la pintura, el dibujo y el grabado de Picasso, complementado con exposiciones temporales, un auditorio, una biblioteca y un centro educativo.
FAQ
¿Cuándo se inauguró oficialmente el Museo Picasso Málaga?
El museo abrió oficialmente el 27 de octubre de 2003, tras un acto de inauguración presidido por los reyes Juan Carlos I y Sofía.
¿Qué restos arqueológicos se pueden ver bajo el museo?
Bajo los cimientos del palacio, una galería subterránea conserva in situ murallas defensivas fenicias de los siglos VII y VI a. C., piletas industriales romanas para elaborar la salsa garum y muros andalusíes.
¿Qué hace única a la colección permanente de arte del museo?
Buena parte de la colección procede de regalos personales que Pablo Picasso entregó directamente a su esposa y a sus hijos, por lo que abundan los retratos familiares íntimos, los bocetos y las cerámicas de uso doméstico.
¿Qué usos tuvo el Palacio de Buenavista antes de ser el Museo Picasso?
Tras su etapa como residencia nobiliaria, el edificio albergó una academia educativa, un taller de ebanistería, un hospital de la Cruz Roja en 1938 y la sede del Museo de Bellas Artes entre 1961 y 1997.




