Plaza de Toros de Pamplona: historia y guía del encierro - Pamplona
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Destino

Plaza de Toros de Pamplona: historia y guía del encierro

Pamplona, Spain

La meta del encierro

La Plaza de Toros Monumental de Pamplona se alza en el flanco sureste del casco histórico, junto al paseo de Hemingway. El coso es la meta indiscutible del encierro matutino de las fiestas de San Fermín, la apoteosis final a un trazado de 848,6 metros que arranca en la cuesta de Santo Domingo, atraviesa la plaza Consistorial y enfila a toda prisa la calle Estafeta.

Durante las fiestas, del 7 al 14 de julio, corredores y morlacos irrumpen cada mañana por el túnel de acceso al ruedo, seguidos de la tradicional suelta de vaquillas. Por la tarde, la arena se transforma para acoger las corridas formales de la prestigiosa Feria del Toro.

Arquitectura y ampliación: de Urcola a Moneo

En los inicios, el toreo en Pamplona se celebraba a cielo abierto en la plaza del Castillo, hasta que en 1852 se levantó un primer recinto estable junto al teatro Gayarre. El crecimiento de la ciudad y el fervor de las masas obligaron a proyectar un coso definitivo y de mayor escala, diseñado por el arquitecto Francisco Urcola. La nueva plaza de toros se inauguró el 7 de julio de 1922 con un aforo inicial de unos 13 600 espectadores.

En 1965 se convocó un concurso arquitectónico para ampliar el graderío sin derribar la obra de Urcola. El encargo lo ganó un jovencísimo Rafael Moneo, en colaboración con el ingeniero de estructuras Carlos Fernández Casado. Su intervención, concluida en 1967 con una moderna grada alta de hormigón visto, fue uno de los primeros grandes encargos públicos de Moneo, décadas antes de que recibiera el prestigioso premio Pritzker. Esta reforma elevó la capacidad a casi 20 000 localidades (entre 19 500 y 19 720), convirtiéndola en una de las plazas de toros más imponentes del mundo.

El callejón y la seguridad en el ruedo

La recta final hacia el coso pasa irremediablemente por el callejón, un embudo estrecho y descendente. Quien lo cruza pasa en un instante de la penumbra apretada del túnel a la luz cegadora del mediodía, el albero y el rugido de casi 20 000 gargantas.

Ese brusco cuello de botella ha provocado históricamente peligrosos montones humanos que taponaban por completo la entrada mientras la manada se les echaba encima. Para neutralizar semejante trampa, se incorporaron medidas estructurales de seguridad en las barreras de madera, como burladeros de escape lateral y pequeñas gateras a ras de suelo. Estas aberturas permiten a los mozos caídos deslizarse por debajo y despejar la pista antes de que lleguen las astas.

Propiedad benéfica y vida más allá de la fiesta

Más allá del estallido festivo, el edificio atesora una honda memoria cívica. A comienzos de 1939, en el tramo final de la guerra civil, las tropas franquistas transformaron temporalmente la plaza en un campo de concentración para prisioneros republicanos.

El inmueble pertenece y está administrado por la Casa de Misericordia de Pamplona, centenaria institución benéfica conocida cariñosamente como «La Meca». Los beneficios que genera la actividad taurina financian directamente la residencia de ancianos que sostiene la fundación.

Fuera de la semana grande, el coso no duerme: cobra vida como espacio cultural, plató cívico y escenario de conciertos al aire libre. Las visitas con audioguía o en grupo permiten pisar el albero, asomarse a los corrales y caballerizas, y entrar en la capilla íntima donde los diestros se recogen antes del paseíllo. Al salir, en el paseo de Hemingway, aguarda un busto en bronce del escritor estadounidense sobre un bloque de granito, obra de Luis Sanguino descubierta el 6 de julio de 1968 ante su viuda, Mary Welsh.

FAQ

¿A quién pertenece y quién gestiona la Plaza de Toros de Pamplona?

La plaza pertenece y está gestionada por la Casa de Misericordia de Pamplona (conocida como «La Meca»), una histórica institución benéfica cuyos ingresos taurinos financian una residencia para personas mayores.

¿Cuál es el aforo de la Plaza de Toros de Pamplona?

Construida en 1922 para unos 13 600 espectadores, la ampliación de la grada alta de hormigón proyectada en 1967 por Rafael Moneo y Carlos Fernández Casado elevó su capacidad a entre 19 500 y 19 720 localidades.

¿Qué son las gateras del callejón de acceso?

Las gateras son aberturas de escape practicadas en las tablas del callejón que permiten a los corredores caídos colarse por debajo y despejar el túnel para evitar los peligrosos montones humanos.

¿Se puede visitar la plaza de toros fuera de los sanfermines?

Sí, se organizan visitas guiadas y con audioguía durante todo el año que dan acceso al ruedo, los corrales, las caballerizas y la capilla privada de los toreros.

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