Alminar de San Sebastián: la torre nazarí de Ronda - Ronda
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Destino

Alminar de San Sebastián: la torre nazarí de Ronda

Ronda, Spain

De las siete u ocho mezquitas que llegó a tener la Ronda andalusí, hoy solo un alminar sigue en pie: el Alminar de San Sebastián. Enclavada en la plaza Abul Beka, a tiro de piedra de la calle Armiñán, en pleno casco histórico de La Ciudad, esta torre exenta del siglo XIV sobrevive como testimonio palpable del trazado medieval y de su posterior vuelco religioso.

Declarada oficialmente Monumento Histórico-Artístico en 1931, la torre ofrece una de las estampas más gráficas del pasado mestizo de Ronda: un campanario cristiano levantado tras la conquista, plantado sin miramientos sobre un alminar nazarí.

Transición arquitectónica en tres cuerpos

De planta cuadrada, la torre se alza dividida en tres cuerpos bien diferenciados. Los dos inferiores se remontan a la época nazarí del siglo XIV, mientras que el remate superior pertenece ya a la etapa cristiana.

El cuerpo inferior está construido con sillares de piedra de cantería. Su acceso, orientado a poniente, luce un arco de herradura enmarcado por un alfiz y dovelas alternadas. Alrededor del dintel de piedra aún se aprecian vestigios de lazos de cerámica vidriada en un verde esmeralda oscuro. Sobre esta base, el segundo cuerpo pasa a ser completamente de ladrillo. Cada una de sus caras exteriores exhibe un paño rehundido rectangular, abierto por dos pequeñas aspilleras con arco de herradura. En estos paños todavía se adivinan las siluetas geométricas de la sebka original en ladrillo (ese entramado de rombos tan característico), rematada en lo alto por una cornisa decorativa volada que también conserva restos de piezas cerámicas en verde esmeralda.

El tercer cuerpo es un campanario de ladrillo levantado tras la toma de Ronda por los Reyes Católicos en mayo de 1485. Concebido para alojar las campanas de la iglesia, cuenta con vanos abiertos en sus cuatro costados y se corona con un tejado a cuatro aguas.

Rarezas constructivas y un trazado oculto

Si nos fijamos bien en el cuerpo inferior, salta a la vista una anomalía estructural desconcertante: la sillería de piedra remata a alturas desiguales según la cara que se mire. Esta brusca transición no es fruto de asedios ni cañonazos, sino de una buena dosis de escasez presupuestaria o falta de material en plena época nazarí. A los constructores originales se les agotaron los sillares de cantera o se les vació el bolsillo a mitad de faena, y no tuvieron más remedio que continuar la torre con un material mucho más asequible: el ladrillo.

La distribución interior también delata la función original de la torre dentro de un conjunto religioso más amplio. La puerta de herradura a pie de calle no da acceso a la parte superior: se abre únicamente a una pequeña estancia con bóveda de arista que debió de servir de almacén o despacho administrativo. Para subir a lo alto y entonar la llamada a la oración, el almuédano entraba en realidad por una puerta elevada que comunicaba directamente con la mezquita contigua.

De mezquita a campanario

En tiempos islámicos, la torre formaba parte de una mezquita de barrio frecuentada por comerciantes locales y familias de posición media. Tras la toma cristiana de la ciudad en 1485, el templo fue consagrado como iglesia de San Sebastián.

Con el paso de los siglos, la nave del templo se fue deteriorando hasta quedar en ruinas y acabar demolida. El alminar, en cambio, se salvó de la piqueta para hacer las veces de campanario exento. Hoy es una parada obligada al recorrer las calles peatonales de La Ciudad, a medio camino entre el Puente Nuevo y la plaza de la Duquesa de Parcent. Aunque su sala baja permanece cerrada al público, la superposición de sus piedras y ladrillos sigue siendo un testimonio a cielo abierto de la transición de Ronda entre el dominio islámico y el cristiano.

FAQ

¿Se puede visitar el interior del Alminar de San Sebastián?

No, la sala interior de la planta baja permanece cerrada con llave. El monumento se contempla desde el exterior, en plena plaza Abul Beka.

¿Por qué la base de piedra termina a alturas desiguales?

A los constructores nazaríes se les agotaron los sillares de piedra o el presupuesto a mitad de obra, por lo que pasaron bruscamente al ladrillo para rematar la torre.

¿Cómo subía el almuédano a lo alto de la torre?

El almuédano no utilizaba la puerta de la planta baja, que solo daba a una pequeña sala abovedada. A la escalera superior se accedía a través de una puerta en altura conectada con la mezquita contigua.

¿Qué ocurrió con la mezquita original adosada al alminar?

Tras la conquista cristiana de Ronda en 1485, la mezquita fue consagrada como iglesia de San Sebastián. Más tarde, al quedar en ruinas, fue demolida, y solo el alminar quedó en pie.

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