El puente romano de Salamanca y el antiguo verraco - Salamanca
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Destino

El puente romano de Salamanca y el antiguo verraco

Salamanca, Spain

Con cerca de 358 metros de longitud sobre las aguas del río Tormes, el puente romano de Salamanca se alza como una de las entradas históricas más emblemáticas de la ciudad. A través de sus 26 arcos discurría la Vía de la Plata, la calzada imperial clave que unía Augusta Emerita (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga). Durante siglos fue el único paso hacia el sur sobre el río y un umbral decisivo para viajeros y peregrinos que seguían la Vía de la Plata rumbo a Santiago de Compostela, cruzando desde la abierta llanura castellana hasta el corazón de arenisca de la ciudad.

Ingeniería imperial y reconstrucciones tras las riadas

El puente nació como parte de la red militar y comercial de Roma, integrando en el imperio el antiguo asentamiento vetón de Helmantiké. La estructura conserva una marcada división arquitectónica, testimonio de siglos de desafíos climáticos. Sus quince arcos septentrionales datan del siglo I d. C. y son un prodigio de ingeniería romana, levantados con sillares almohadillados de granito extraídos de Los Santos. Bajo el tablero, unos imponentes tajamares triangulares de granito quiebran la furia de las corrientes del Tormes.

Las catastróficas crecidas del río comprometieron el paso una y otra vez a lo largo de los siglos. Dos episodios causaron estragos especialmente graves: la riada de los Difuntos en 1256 y la de San Policarpo en enero de 1626, que arrancaron tramos enteros del puente. Las reparaciones posteriores crearon una división hoy visible: mientras los arcos del norte conservan su fábrica romana original, los tramos meridionales, conocidos a menudo como la parte hispana, son reconstrucciones posteriores levantadas con piedra traída de Ledesma.

El verraco prerromano

En el acceso norte aguarda la bestia de piedra que confiere al puente su perfil más icónico: una escultura prerromana de granito, decapitada, conocida como el verraco. Esculpida por los vetones entre los siglos III y I a. C., la figura representa a un toro o a un jabalí y mide unos 2,10 metros de largo por 1,57 de alto. Es, oficialmente, el monumento más antiguo que se conserva en pie en Salamanca.

En octubre de 1834, el gobernador provincial José María Cambronero llegó a la errónea conclusión de que la vetusta escultura era un monumento del siglo XVI erigido por el rey Carlos I con motivo de la revuelta de los comuneros. Víctima de semejante desatino, ordenó arrojar el verraco desde el puente a las aguas del río Tormes. La pieza fue rescatada tiempo después, custodiada en un museo, trasladada a las inmediaciones del viaducto en 1954 y, por fin, restituida a la entrada del puente en 1993.

Fama literaria y simbolismo cívico

El verraco debe gran parte de su fama a protagonizar la escena inicial de una cumbre de la picaresca: la anónima novela de 1554 Lazarillo de Tormes. En el relato, el amo ciego le pide al ingenuo Lázaro que acerque la oreja a la bestia de piedra para escuchar un sonido, momento que aprovecha para estampar la cabeza del muchacho contra el granito y darle así una brutal lección de astucia mundana. En 1974 se levantó junto al puente un grupo escultórico en bronce, obra de Agustín Casillas, que retrata a Lázaro y al ciego.

El puente y la bestia granítica están también íntimamente arraigados en la identidad y en la mitología salmantinas. Ambos monumentos figuran juntos en el escudo de la ciudad desde el siglo XIII. La leyenda local atribuyó durante siglos los orígenes del puente al mismísimo Hércules, con una posterior restauración atribuida al emperador Trajano.

Conservación moderna

En reconocimiento a su trascendencia cultural nacional, el puente fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural en 1998. Tras soportar el tráfico rodado hasta 1973, fue peatonalizado definitivamente y hoy sirve en exclusiva como acceso a pie o en bicicleta al casco histórico.

FAQ

¿Por qué tiene el puente dos estilos arquitectónicos diferentes?

Los quince arcos septentrionales conservan los sillares romanos originales del siglo I d. C., tallados en granito de Los Santos. Las catastróficas crecidas del río, en especial las riadas de 1256 y 1626, destruyeron varios tramos, lo que obligó a reconstruir los arcos del sur con piedra procedente de Ledesma.

¿Qué es la escultura del animal de piedra a la entrada del puente?

Es un verraco prerromano vetón de granito, una representación estilizada de un toro o un jabalí fechada entre los siglos III y I a. C. Con unos 2,10 metros de largo y 1,57 de alto, es el monumento más antiguo que se conserva en Salamanca.

¿Qué papel desempeña el puente en la literatura española?

El verraco de piedra es el escenario del episodio inicial de la novela de 1554 *Lazarillo de Tormes*, donde un amo ciego engaña al joven Lázaro para que arrime el oído a la bestia y le estampa la cabeza contra el granito. Una estatua de bronce junto al puente conmemora la escena.

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