
Neue Residenz de Bamberg: el palacio de los príncipes-obispos
La sede de los príncipes-obispos de Bamberg
En el número 8 de la Domplatz, en lo alto de la colina del Domberg, la Neue Residenz fue el corazón político y palaciego de los príncipes-obispos de Bamberg desde principios del siglo XVII hasta la secularización de 1802. Se construyó para dejar atrás el vecino complejo medieval, la Alte Hofhaltung, y dotar a estos gobernantes eclesiásticos de una residencia a la altura de los tiempos: moderna, imponente y digna de su estatus. Situado en el flanco noroeste de la plaza de la Catedral, junto a la propia catedral y la Antigua Corte, este conjunto resume a la perfección el salto de la administración medieval al absolutismo barroco en el corazón de esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.




Ruta a pie por Bamberg con audioguía y cuestionarios: obispos, cerveza y puentes
2 horas8 paradasAudioguíaEmpieza cualquier día, a tu ritmoEntrada en tu móvil · reembolso en 30 díasRaíces renacentistas y expansión barroca
Este coloso de arenisca nació en dos fases arquitectónicas bien diferenciadas. La primera arrancó entre 1602 y 1603 de la mano del príncipe-obispo Johann Philipp von Gebsattel y continuó con Johann Gottfried von Aschhausen, dando forma a las alas renacentistas que dan a la parte trasera. Tras el parón obligado de la guerra de los Treinta Años, las obras cobraron nuevo impulso con Lothar Franz von Schönborn, elegido príncipe-obispo en 1693 y archicanciller imperial en 1695. Schönborn no se anduvo con chiquitas y encargó al arquitecto Johann Leonhard Dientzenhofer las fastuosas alas del alto barroco que hoy dominan la Domplatz, levantadas entre 1697 y 1703.
Salones de gala y la Sala Imperial
De puertas adentro te esperan más de cuarenta salas de gala, incluidos los aposentos del príncipe-obispo, las estancias del príncipe elector y la imponente Sala Imperial (Kaisersaal). Estas estancias conservan estucos originales de los siglos XVII y XVIII, tapices y un mobiliario de época que recorre tres etapas históricas. La joya de la corona es la Sala Imperial, decorada con espectaculares trampantojos al fresco en el techo y dieciséis retratos monumentales de emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, una obra maestra ejecutada por Melchior Steidl entre 1707 y 1709.
Exilios, intrigas y refugio de gobierno
Con la secularización del obispado principesco entre 1802 y 1803, la Neue Residenz pasó a manos del Estado bávaro y se convirtió en residencia real. El 1 de junio de 1815, a las puertas de la batalla de Waterloo, el mariscal Louis-Alexandre Berthier, antiguo jefe de Estado Mayor de Napoleón, cayó al vacío desde una ventana alta mientras contemplaba el desfile de las tropas rusas por Bamberg. Si fue un accidente, un suicidio o un asesinato sigue siendo objeto de debate histórico, recordado hoy por una placa conmemorativa de piedra en la Residenzstraße.
Avanzado el siglo XIX, el palacio sirvió de refugio al rey Otón I de Grecia y a la reina Amalia tras el destronamiento de este en 1862. Otón se instaló en las plantas superiores hasta su muerte en 1867, empeñado en mantener las costumbres de la corte helena y luciendo siempre la tradicional fustanela griega, mientras que Amalia residió allí hasta 1875. En 1919, el edificio volvió a ser testigo de excepción de la historia cuando el gobierno electo del Estado de Baviera, encabezado por el ministro presidente Johannes Hoffmann, se trasladó provisionalmente a Bamberg huyendo del caos de la República Soviética de Múnich.
La rosaleda y las instituciones culturales
Hoy, bajo la tutela de la Administración Bávara de Palacios, la Neue Residenz es un vibrante epicentro cultural. Su ala este acoge la Staatsbibliothek Bamberg (la biblioteca estatal), mientras que otra sección alberga la Staatsgalerie Bamberg, una filial de las Colecciones Estatales de Pintura de Baviera donde conviven obras del medievo, de antiguos maestros alemanes y del barroco.
En el patio interior se oculta la rosaleda barroca, de acceso libre. Enmarcada por fuentes de piedra y esculturas rococó, sus caminos geométricos de grava se tiñen de flores en temporada. Además, asomándote al muro de su terraza disfrutarás de una panorámica fantástica de los tejados rojizos de la histórica Bürgerstadt y la silueta de la abadía de Michaelsberg.
FAQ
¿Hay que pagar entrada para visitar la Neue Residenz?
Sí. Mientras que la entrada a la vecina catedral de Bamberg es gratuita, para acceder a las salas de gala del interior de la Neue Residenz es necesario comprar entrada.
¿Qué estilos arquitectónicos conviven en el palacio?
El conjunto combina alas renacentistas de principios del siglo XVII en la parte posterior, iniciadas entre 1602 y 1603, con las imponentes alas del alto barroco que se asoman a la Domplatz, diseñadas por Johann Leonhard Dientzenhofer entre 1697 y 1703.
¿Qué instituciones alberga la Neue Residenz?
El complejo acoge las salas de gala del palacio, la Staatsbibliothek Bamberg (biblioteca estatal regional) y la Staatsgalerie Bamberg, donde se expone una colección de pintura medieval, de antiguos maestros alemanes y barroca.

