
Piazza Paolo Diacono en Cividale del Friuli
Cimientos antiguos y el hallazgo lombardo
La Piazza Paolo Diacono es un cuadrilátero irregular situado al sureste del antiguo cardo maximus romano, en pleno centro histórico de Cividale del Friuli. Las excavaciones subterráneas revelan que este rincón acumula siglos de vidas superpuestas: desde restos de viviendas familiares (domus) y termas públicas de la antigua Forum Julii hasta enterramientos de la Alta Edad Media.
En 1874, unos operarios municipales que cavaban a dos metros de profundidad para reparar las cañerías del acueducto tropezaron de pronto con un pesado sarcófago de piedra altomedieval, atribuido al duque Gisulfo I. El ajuar funerario, milagrosamente intacto, incluía fragmentos de tela con hilos de oro, una cruz de lámina de oro, un vaso votivo de vidrio y un anillo de sello engastado con una moneda del emperador Tiberio. Hoy, un adoquín conmemorativo junto al antiguo Monte de Piedad señala el punto exacto del hallazgo.
Tradición de mercado y arquitectura con historia
A lo largo de la Edad Media, la plaza fue el principal punto de encuentro al aire libre para magistrados y vecinos. Conocida históricamente como Piazza del Mercato y Piazza della Fontana, se ganó también el apodo de Piazza delle Donne (la plaza de las mujeres). El sobrenombre homenajeaba a las rivindiulis, campesinas llegadas de los valles vecinos que se plantaban aquí cada semana para vender hortalizas y hierbas frescas.
Antes de que se construyera la fuente de piedra que hoy preside el lugar, el centro de la plaza albergaba una capilla elevada de madera consagrada a la Santissima Annunziata. Se derribó en 1803, pero hasta entonces permitía que el sacerdote oficiara la misa matutina justo por encima del bullicio del mercado, de modo que los tenderos podían escuchar el sermón sin quitar el ojo de su género.
Hoy, el perímetro de la plaza luce una combinación de arquitectura medieval y renacentista, con soportales bajos, piedra a la vista y fachadas pintadas. En el número 29 se alza la Casa di Paolo Diacono, del siglo XIV, con sus características ventanas ojivales molduradas en terracota y restos de frescos en el exterior. Aunque la tradición local insiste en que aquí nació y vivió el célebre cronista, no se conserva ningún documento que confirme que este fuera, exactamente, el solar familiar.
La fuente central y el pulso de la vida moderna
Una canalización municipal abastece de agua a la plaza desde 1277. El pilón que vemos hoy se instaló en 1824 y está labrado en pietra piasentina, la piedra caliza autóctona. Cuenta con cuatro caños con cabezas de león talladas que vierten agua al pilón y está coronada por una estatua clásica de piedra que representa a Atenea (Minerva), traída expresamente desde la Villa Manin de Passariano.
En 1898, la plaza se dedicó formalmente al monje benedictino y erudito lombardo del siglo VIII Pablo el Diácono (Paolo Diacono), nacido en Cividale hacia el año 720 y autor de la crónica fundamental Historia Langobardorum. Situada al noroeste de la Piazza del Duomo, la Piazza Paolo Diacono actúa como el contrapunto relajado del centro administrativo y religioso de la ciudad. Es un rincón peatonal salpicado de terrazas, heladerías y tabernas donde corre el vino friulano, que no ha perdido la costumbre de acoger puestos de comida de temporada y recitales al aire libre.
FAQ
¿Quién fue Pablo el Diácono?
Pablo el Diácono (Paolo Diacono) fue un erudito, preceptor y monje benedictino del siglo VIII, nacido en Cividale del Friuli hacia el año 720. Escribió la *Historia Langobardorum*, la fuente escrita fundamental para conocer el reino lombardo en Italia. La plaza se rebautizó oficialmente en su honor en 1898.
¿Qué restos arqueológicos se hallaron bajo la plaza?
Las excavaciones bajo la plaza sacaron a la luz viviendas y termas romanas de la antigua Forum Julii, además de enterramientos de la Alta Edad Media. En 1874, unos obreros municipales descubrieron por casualidad el sarcófago de piedra del duque Gisulfo I, que albergaba piezas intactas como tejidos con hilos de oro, una cruz de oro y un anillo de sello con una moneda antigua del emperador Tiberio.
¿Por qué se llamaba antiguamente Piazza delle Donne?
La plaza recibió el apodo de Piazza delle Donne porque las campesinas de los valles cercanos, conocidas como *rivindiulis*, acudían cada semana a montar sus puestos al aire libre y vender hierbas y productos del campo.




