
Galleria Subalpina: el pasaje decimonónico de Turín
La Galleria Subalpina, conocida oficialmente como Galleria dell'Industria Subalpina, es un pasaje comercial cubierto en pleno centro histórico de Turín. Concebida como un elegante nexo peatonal, conecta dos de los espacios públicos más representativos de la ciudad: la Piazza Castello y la Piazza Carlo Alberto. Es una de las tres grandes galerías monumentales que aún perviven en Turín, junto con la Galleria Umberto I y la Galleria San Federico.
Grandeza arquitectónica
Diseñada en 1873 por el arquitecto Pietro Carrera, la galería abrió oficialmente sus puertas el 30 de diciembre de 1874. Esta estructura ecléctica y neorrenacentista abarca unos 50 metros de largo, 14 metros de ancho y 18 metros de alto. Su espectacular bóveda de cañón en hierro fundido y vidrio baña el interior de una suave luz natural difusa, que contrasta a la perfección con el mármol pulido, la madera noble oscura y las molduras doradas de los escaparates.
Una balconada decorativa recorre de manera continua el perímetro de la planta superior, aportando una gran ligereza visual al conjunto. Las restauraciones recientes han protegido con mimo estos detalles históricos, desde los bajorrelieves hasta las luminarias de época, incorporando a la vez arreglos vegetales que recrean la atmósfera acogedora de un «jardin d'hiver» (jardín de invierno) en este majestuoso corredor de piedra y cristal.
Historia de ocio y resistencia
El pasaje fue financiado por la Banca dell'Industria Subalpina, de la que toma su nombre. Nació con la vocación de ofrecer un paseo cubierto y distinguido para el recreo burgués y el comercio selecto al abrigo del mal tiempo, en plena sintonía con las corrientes urbanísticas de la Europa de finales del siglo XIX. Entre las últimas décadas del XIX y los albores del XX, sus cafés se consolidaron como el punto de encuentro habitual de grandes figuras de las letras italianas, entre ellas el célebre autor Edmondo De Amicis.
Durante los bombardeos aliados del 8 de agosto de 1943, la galería sufrió graves daños estructurales en sus inmuebles colindantes. Tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, las secciones afectadas se reconstruyeron con absoluta fidelidad a los planos originales de Carrera.
Cafés históricos y fama cinematográfica
Hoy en día, este refinado pasaje alberga librerías de viejo, galerías de arte, boutiques y comercios centenarios. Su inquilino más ilustre es el histórico Caffè Baratti y Milano, que lleva endulzando la galería desde 1875. La tradición chocolatera atribuye la invención del «cremino», ese irresistible bocado de capas alternas de gianduja de avellana y crema, a Ferdinando Baratti en este mismo establecimiento.
La galería acoge también el Cinema Romano, una sala de cine de autor con tres pantallas cuyos orígenes se remontan al decimonónico Caffè Concerto Romano. Más allá de su vida comercial, la Galleria Subalpina ha servido de plató para títulos emblemáticos del celuloide, como el clásico de Peter Collinson Un trabajo en Italia (1969), el thriller de Dario Argento Cuatro moscas sobre terciopelo gris (1971) y el largometraje de Luigi Comencini La mujer del domingo (1975).
FAQ
¿Cuándo se construyó la Galleria Subalpina?
Las obras comenzaron en 1873 a partir del proyecto del arquitecto Pietro Carrera, y la galería se inauguró oficialmente el 30 de diciembre de 1874.
¿Cuáles son las dimensiones de la Galleria Subalpina?
El recinto cubierto mide aproximadamente 50 metros de largo, 14 metros de ancho y 18 metros de alto, y está coronado por una imponente bóveda de hierro fundido y cristal.
¿Qué negocios emblemáticos se encuentran en la Galleria Subalpina?
La galería alberga boutiques, librerías de viejo, el cine de autor de tres salas Cinema Romano y el emblemático Caffè Baratti y Milano, abierto al público desde 1875.
¿Qué relación une a la Galleria Subalpina con el bombón cremino?
La creación del cremino, un bombón elaborado con capas de gianduja de avellana y crema, se atribuye históricamente a Ferdinando Baratti en el Caffè Baratti y Milano de la galería.




