
Arco del Cristo: la puerta romana de Cáceres
La puerta romana de Norba Caesarina
Enclavado en el lienzo oriental de la muralla monumental, entre el adarve del Cristo y el callejón del Moral, el Arco del Cristo es la puerta más antigua que sigue en pie en Cáceres. De los cuatro accesos originales levantados en el siglo I d. C. para la colonia romana de Norba Caesarina, este es el único superviviente.
Construida con la imponente fábrica romana de grandes sillares de granito asentados en seco, la puerta consta de dos arcos de medio punto enlazados por una bóveda de cañón interior que salva el grosor de la muralla. En los bloques de piedra aún se aprecian las huellas de las poleas de madera y cuerda, una técnica de alzado emblemática de la ingeniería clásica. En su origen, este paso oriental conectaba la colonia con un ramal secundario de la Vía de la Plata en dirección a Augusta Emerita (la actual Mérida).
Una arteria vital hacia la ribera del Marco
Mientras las demás puertas romanas de Cáceres fueron desmanteladas o cegadas con el paso de los siglos, el Arco del Cristo se mantuvo en uso ininterrumpido durante más de 1700 años. Si sobrevivió al tiempo fue por pura necesidad práctica: era la bajada directa más importante desde lo alto de la colina hasta la ribera del Marco.
Mucho antes de que existiera el agua corriente, el arco vivía el trasiego diario de los aguadores, que subían los cántaros hacia el recinto amurallado desde los manantiales del valle. Ese vínculo con el agua bautizó también sus nombres históricos. En los siglos XV y XVI aparece documentada con frecuencia como Puerta del Concejo, pues desembocaba en la Fuente Concejo, el manantial donde se reunían las asambleas del cabildo municipal. También se la conoció como Puerta del Río por su orientación hacia la vaguada.
Defensas medievales y capas domésticas
A lo largo de los siglos y con el relevo de distintas culturas, el vano romano se integró en defensas y viviendas más recientes. En el exterior lo flanquea la Torre del Río, un baluarte defensivo de época almohade. El granito tosco del arco romano contrasta con fuerza con la mampostería y el tapial de las murallas medievales que lo rodean.
En la parte de intramuros, las casas particulares se construyeron directamente sobre la puerta, incorporando la antigua bóveda de cañón romana a los propios cimientos de las viviendas. Tras unas obras de consolidación en el siglo XVIII, a comienzos del XIX se encastró en el arco interior una hornacina con un lienzo del Cristo crucificado, un detalle devocional que acabó dándole su nombre actual.
Paso actual y contexto urbano
Hoy en día, el Arco del Cristo sigue abierto de par en par como paso peatonal continuo entre el recinto monumental y las sendas del valle. Marca el límite oriental del casco histórico, rematando el recorrido urbano que desciende desde los palacios señoriales de la Plaza Mayor y la de Santa María, serpenteando por los callejones encalados de la Judería Vieja y la Cuesta del Marqués.
FAQ
¿Por qué se llamó históricamente Puerta del Concejo?
Durante los siglos XV y XVI, la puerta conducía a la Fuente Concejo, un manantial junto a la ribera del Marco donde solían reunirse las asambleas del cabildo municipal.
¿Qué antigüedad tiene el Arco del Cristo?
La puerta se levantó en el siglo I d. C. como entrada oriental a la colonia romana de Norba Caesarina, lo que la convierte en la puerta más antigua que se conserva en Cáceres.
¿Qué estructura defensiva se alza junto a la puerta?
En su parte exterior, la puerta está flanqueada por la Torre del Río, una torre defensiva medieval de época almohade.




