
La plaza Mayor de Cáceres: historia y arquitectura
La costura histórica de Cáceres
La plaza Mayor es el gran corazón cívico de Cáceres, tendida justo a los pies del flanco occidental del recinto amurallado medieval, la célebre Ciudad Monumental. A lo largo de los siglos, este enclave funcionó como una auténtica bisagra geográfica y social: la frontera viva entre una villa aristocrática intramuros, parapetada tras sus palacios de piedra y mirándose hacia dentro, y el bullicio mercantil extramuros de comerciantes, artesanos y pueblo llano.
Su fisonomía viene marcada por una vasta explanada de granito en suave pendiente. Un espacio diáfano que contrasta de golpe con el rotundo telón de fondo oriental: una muralla vertical de mampostería ocre coronada de almenas y fortificaciones medievales.
Fortificaciones medievales y torres emblemáticas
El costado este de la plaza Mayor está dominado por estas imponentes defensas. Entre sus estructuras señeras sobresale la torre de Bujaco, bastión almohade del siglo XII, flanqueada por la torre de los Púlpitos y la de la Yerba. El origen del nombre de la torre de Bujaco baila entre dos versiones: una rinde homenaje al califa almohade Abu Yaqub Yusuf; la otra apunta a buhaco, un término local para referirse a un muñeco de trapo o espantapájaros. Este último apodo surgió con cierta sorna popular para burlarse de la estatua romana de un genio alado que vigiló desde sus almenas entre 1820 y 1962.
En este mismo borde oriental se alzan la ermita de la Paz, del siglo XVIII, y el arco de la Estrella. Esta puerta la trazó en ángulo oblicuo Manuel de Lara Churriguera en 1726 para sustituir a la medieval Puerta Nueva. El derribo y la posterior obra contaron con la furibunda oposición del obispo local, que no dudó en excomulgar a todo el concejo municipal y a los alarifes implicados en el proyecto.
De descampado a centro cívico
En la Alta Edad Media, los mercados semanales se despachaban intramuros, frente a la iglesia de Santa María. Pero ya hacia el siglo XIV, el comercio desbordó aquel corsé de piedra, empujando a mercaderes y ferias de temporada a mudarse al descampado exterior. Aquel traslado selló para siempre el papel mercantil de la plaza.
A lo largo de los siglos XV y XVI, los cobertizos provisionales de vigas de madera dieron paso a los soportales definitivos de mampostería en el flanco occidental, regalando puestos a cubierto a comerciantes y artesanos entre arcos renacentistas y arquitectura popular. El poder civil se mudó de manera formal a la plaza tras una ordenanza regia de 1480, con la que se instituyó la Casa del Corregimiento. Hoy, el frente sur lo cierra con porte el Ayuntamiento de Cáceres, proyectado por Ignacio María de Michelena y rematado en 1869.
A lo largo de su historia, el recinto acogió todo tipo de espectáculos cívicos: corridas de toros, justas y torneos, alardes militares, proclamaciones reales, ajusticiamientos y los temidos autos de fe de la Inquisición. Esta planta abierta se salvó por los pelos de una mutilación atroz en 1804, cuando se presentó un proyecto para levantar cuatro casas privadas en pleno centro de la explanada, un despropósito urbanístico que acabó en vía muerta.
Papel actual e identidad cívica
Hoy, la plaza Mayor funciona como la gran antesala peatonal para adentrarse en la Ciudad Monumental por la rampa del arco de la Estrella. Bajo sus soportales bullen las terrazas de bares y restaurantes, compartiendo espacio con ceremonias institucionales, el aperitivo cotidiano y acontecimientos cumbre como las procesiones de Semana Santa.
Fiel reflejo de los vaivenes políticos de España, la plaza ha mudado de nombre en incontables ocasiones. En los legajos figuran denominaciones como plaza Pública, plaza de la Feria, plaza de la Constitución, plaza de la Villa o plaza del General Mola, hasta asentarse en su designación actual como plaza Mayor.
FAQ
¿Por qué fue excomulgado el concejo municipal durante la construcción del arco de la Estrella?
En 1726, la ciudad derribó la medieval Puerta Nueva para levantar el arco de la Estrella, diseñado en ángulo oblicuo por Manuel de Lara Churriguera. El obispo de la época se opuso con vehemencia a la obra y excomulgó a los miembros del concejo municipal y a los maestros constructores responsables.
¿De dónde procede el nombre de la torre de Bujaco?
Una tradición atribuye su nombre al califa almohade Abu Yaqub Yusuf. Otra hipótesis lo vincula a «buhaco», una voz de la zona referida a un muñeco de trapo, mote despectivo que los vecinos encasquetaron a una estatua romana colocada en sus almenas entre 1820 y 1962.
¿Qué otros nombres ha tenido la plaza Mayor?
A lo largo de los siglos, la plaza ha llevado nombres oficiales como plaza Pública, plaza de la Feria, plaza de la Constitución, plaza de la Villa y plaza del General Mola.




